
Memoria de la vida nocturna gay: "Alguien de veintitantos puede escuchar historias de los 90 y pensar que son del siglo XIV"
HistoriasMemoria de la vida nocturna gay: "Alguien de veintitantos puede escuchar historias de los 90 y pensar que son del siglo XIV"El libro 'Gay Bar', de Jeremy Atherton Lin, es una historia cultural e inquieta de la...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. HistoriasMemoria de la vida nocturna gay: "Alguien de veintitantos puede escuchar historias de los 90 y pensar que son del siglo XIV"El libro 'Gay Bar', de Jeremy Atherton Lin, es una historia cultural e inquieta de la fiesta homosexual. "Son una forma de autodiscriminación, pero eso también los hace lugares de protección", dice el autorDiscoteca gay en Brixton, el barrio del sur de Londres que tuvo una gran vida nocturna LGTBI en los años 70 y 80. Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 3 comentariosAlberto Rey MadridMadridSEGUIR AUTORActualizado Miércoles, 24 junio 2026 - 22:37Galería Los 100 españoles LGTBIQ+ más influyentes de España en 2026 Es una regla básica de las buenas narraciones: ir de lo particular a lo universal.
Eso hace, a su manera, el recientemente traducido y publicado en España Gay Bar. Fragmentos de aquellas fiestas (Ed. Capitán Swing) del escritor y ensayista estadounidense Jeremy Atherton Lin.
Los detalles
El libro es un desacomplejado recorrido por locales de ambiente gay de todo tipo. Estos lugares le sirven a Atherton Lin como puerta literaria para contar sus historias. Las historias de los bares, la del propio autor y la de una buena parte de la cultura gay de las últimas décadas.
«Nunca me planteé otra cosa que no fuese escribir algo autobiográfico. Y me pareció preocupante que cuando salió el libro la gente se lo tomase como si fuese una experiencia cultural exhaustiva. Yo podría haber hablado también de mi experiencia en diferentes colegios o en otros espacios por los que me he movido».
Pero escogió los bares y discotecas enfocados a hombres homosexuales, «unos lugares que ahora quizá ya no molen y estén operando más allá de su fecha de caducidad». Esa idea, que planea a lo largo de todo el libro, es alternativamente sostenida y refutada por este autor que prefiere explorar las contradicciones y las paradojas de esos espacios y su significado a apuntarse a tendencias que, aunque solo sea por edad, no le pertenecen. Jeremy Atherton Lin, que está en la cincuentena, es «suficientemente mayor como para no haber usado la expresión espacio seguro» durante la mayor parte de su vida.
Qué dicen los expertos
Pero muchas de las historias (y los espacios, y las personas) de Gay Bar ilustran esa idea, la del espacio cuya segregación es protectora y (ojo: palabra problemática) «necesaria». Los bares gais han sido muchas cosas a lo largo de su historia, muchas cosas a la vez. «Sin duda han sido entornos de creación, con Stonewall siendo el ejemplo más famoso de activismo, solidaridad y encuentro, pero también han sido sitios problemáticos, alienantes para muchas personas que decidían entrar en ellos».
Lo de «encuentro» tiene, por supuesto, un significado sexual que Jeremy Atherton Lin ni esquiva ni olvida: «Sé que he incomodado a algunos con la idea de que una de mis motivaciones para acudir a esos lugares era follar. Eso me resultó sorprendente.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





