
Miriam Díaz Aroca: "Soy la única que ha sido chica Hermida, chica Chicho y chica Almodóvar. Toqué el Olimpo... y desaparecí"
Esa España nuestraMiriam Díaz Aroca: "Soy la única que ha sido chica Hermida, chica Chicho y chica Almodóvar. Toqué el Olimpo... y desaparecí"A principios de los 90, era la mujer de moda, pero el teléfono dejó de sonar....
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Esa España nuestraMiriam Díaz Aroca: "Soy la única que ha sido chica Hermida, chica Chicho y chica Almodóvar. y desaparecí"A principios de los 90, era la mujer de moda, pero el teléfono dejó de sonar. "Fue de la noche a la mañana y cuando estaba en lo más alto.
No entendía nada y me hundí", explica tras afrontar una reinvención absoluta Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 35 comentariosIñako Díaz-GuerraTexto Sergio González ValeroFotos TextoFotosActualizado Lunes, 22 junio 2026 - 00:19Esperanza Aguirre. "Me pintaban como una inútil que Aznar había colocado, la rubia tonta pija de derechas. Era machismo puro" Millán Salcedo.
Los detalles
"Yo no soy homosexual, eso es un tecnicismo, yo soy maricón" Juan Luis Cebrián. "He visitado al rey Juan Carlos en Abu Dhabi y vive solo, en un sitio anodino... Da una pena terrible" Miriam Díaz Aroca (Aranjuez, 1962) tuvo un inicio de carrera fulgurante.
En cinco años, de los 25 a los 30, saltó a la fama junto a Jesús Hermida, se convirtió en presentadora estrella en Cajón desastre, asumió el mando legendario del Un, dos tres y entró en el cine por la azotea de la mano de Almodóvar y el Oscar de Belle Époque. Estaba en la cima y convencida de que se iba a comer el mundo pero no. A partir de ahí, todo fue cuesta abajo.
De aquella crisis profunda y prolongada ha emergido una mujer nueva que hace teatro (protagoniza La casa del maren el Infanta Isabel de Madrid), escribe, dirige, ejerce de coach y resume este proceso en la primera línea de su bío de Instagram: "Ahora que por fin soy yo ". Era una mujer en función de los demás. Hacía siempre lo que otros querían de mí hasta que me di cuenta de que yo no era ese personaje que había ido construyendo desde niña para ser querida, amada, reconocida y validada.
Qué dicen los expertos
Necesité tocar fondo para darme cuenta de que esa no era yo, empezar a disolver el personaje y ser quien realmente soy, poniendo mi verdadera personalidad por encima de lo que los demás esperan de mí. Me rebelé contra el exterior y, ahora, por fin soy yo. Entiendo que ese personaje es el que todos hemos conocido durante tus años de fama.
Sí, pero el problema viene de antes, incluso. Siempre he sido muy dependiente emocionalmente de que me reconocieran y me miraran. De niña, mi hermana mayor era el tsunami de casa, la que acaparaba toda la atención, y mi hermana pequeña siempre fue superindependiente y esto le daba igual, pero a mí, que era la del medio, sí me afectaba que mi padre no me hiciera tanto caso como yo requería.
Sin quererlo ni beberlo, un día empecé a hacer el tonto y la payasa, empecé a hacer obras de teatro los fines de semana y noté que mi padre se reía mucho conmigo. Entonces, si mi padre me miraba porque hacía el tonto, esa era la clave para que el mundo entero me mirara. Desde ahí empecé a construir un personaje divertido, payasete y que sabía hacer de todo.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





