No digas que fue un sueño
Jordi ÉvoleNo digas que fue un sueñoCONFUSIÓN VITAL 18/07/2026 00:30 “Ojalá el próximo artículo lo escriba en Nueva York, sin saber cómo acaba una final entre España y, por ejemplo, Argentina. Solo plantearlo me parece...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Jordi ÉvoleNo digas que fue un sueñoCONFUSIÓN VITAL 18/07/2026 00:30 “Ojalá el próximo artículo lo escriba en Nueva York, sin saber cómo acaba una final entre España y, por ejemplo, Argentina. Solo plantearlo me parece una locura”. Así acababa mi artículo la semana pasada.
Y aquí estamos, viviendo todo esto, metidos en un cuento que tiene algo de sueño americano. Estoy ñoño y estos días en ocasiones veo poesía. Empezando por el escenario: Nueva York, la ciudad que el trumpismo no ha conseguido doblegar –ya está Évole politizando también una final del Mundial, cosa que ni la FIFA, ni Trump, ni Infantino han hecho, pero el puto Évole sí–.
Los detalles
Ni más ni menos que Nueva York, con un alcalde, Zohran Mamdani, al que Trump calificó como “lunático comunista”. Nacido en Uganda, de origen indio, musulmán y socialista, representa todo lo que Trump y la América supremacista detestan. Mamdani contrarresta el racismo que avanza por EE.
Representa diversidad, integración, tolerancia, solidaridad, valentía y esos valores calificados hoy por la derecha como chorradas woke. Y encima lo hace con una actitud desinhibida, descarada y sin perder la sonrisa que tanta falta le hace a la izquierda. MARTÍN TOGNOLAViví el Mundial de Sudáfrica desde Nueva York.
Aquel verano lo pasé aquí con dos de las personas que más quiero en mi vida. Seguimos los partidos de España desde diferentes bares de la ciudad, y vivimos el gol de Iniesta en una casa del Bronx donde la mayoría de los presentes no habían visto un balón en su vida. Varias veces me preguntaron “quiénes son los de naranja”.
Qué dicen los expertos
En estos 16 años, como a todos, nos han pasado un montón de cosas: buenas, malas, regulares. Vuelvo a Nueva York, donde según Nacho Cano no había marcha, con más cicatrices que un torero retirado. Pero algo habremos hecho bien para que las tres personas que compartimos aquel Mundial de 2010 volvamos a estar juntas estos días.
Una de ellas, un chaval que aquel verano cumplió 4 años y este cumplirá 20, y que ya ha visto a España en dos finales. Lee tambiénY Trump nos perdonó la rojaJordi ÉvoleYo cumplo 52 años la semana que viene. He vivido con escepticismo y decepción muchos mundiales.
Por más que nos vendiesen la moto en la previa, sabíamos que otra vez iba a ser que no. Cuando eliminaban a España, en la fase de grupos, en octavos o como mucho en cuartos, solo me quedaba un consuelo: bueno, ahora iré con Argentina. Primero por Maradona, representante de lo mejor y lo peor del ser humano.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




