
Paquita, 82 años y con Parkinson, a punto de ser desahuciada en La Latina: "Quieren convertir mi casa en un piso turístico. Sólo quieren dinero, dinero y dinero"
ViviendaPaquita, 82 años y con Parkinson, a punto de ser desahuciada en La Latina: "Quieren convertir mi casa en un piso turístico. Sólo quieren dinero, dinero y dinero"Tras 28 años pagando el alquiler, la vecina se...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: ViviendaPaquita, 82 años y con Parkinson, a punto de ser desahuciada en La Latina: "Quieren convertir mi casa en un piso turístico. Sólo quieren dinero, dinero y dinero"Tras 28 años pagando el alquiler, la vecina se enfrenta a un desalojo notificado tan solo 22 días antes. Sin alternativa habitacional, el barrio se moviliza para frenar una acción que busca crear más viviendas temporales Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarFrancisca López, en la cocina de su casa.
JAVIER BARBANCHOMaría Santamaría MadridMadridActualizado Martes, 21 julio 2026 - 22:40AÑADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedasVivienda Victoria judicial para Alejandro, un anciano de 81 años: la Justicia deniega al Ayuntamiento la autorización para entrar en su piso y desalojarle Entre las cuatro paredes de un hogar se guardan los recuerdos de toda una vida y para Francisca López Ruiz, Paquita, esas mismas paredes se han convertido hoy en una angustiosa cuenta atrás. A sus 82 años, con un grado tres de dependencia y conviviendo con el Parkinson, se enfrenta al momento más desgarrador de su vida: el desalojo inminente de la casa que ha habitado durante casi tres décadas en la calle Santa Ana, en pleno corazón del barrio madrileño de La Latina. Para Paquita, este piso no es sólo un techo, es el lugar donde descansan todos sus recuerdos: "Para mí esta casa significa toda la vida.
Los detalles
Mi madre y me marido murieron aquí", relata intentando contener las lágrimas desde el sofá del salón de su casa, donde se encuentra rodeada de fotos de sus seres queridos. Tras toda una vida en Madrid, adonde llegó desde Huelva con apenas 15 años, y habiendo pagado religiosamente su alquiler de 1. 150 euros al mes durante 28 años, la perspectiva de perder su hogar la deja sin palabras: "Me siento muerta porque esta es mi vida, esto es todo lo que tengo".
Detrás de su expulsión no hay un impago, sino la especulación inmobiliaria. El lugar pertenece a Tolesanta S. , una entidad que acumula decenas de viviendas en la zona para transformarlas en alojamientos vacacionales, expulsando a los vecinos de siempre.
En el propio bloque de Paquita, la Asociación Vecinal La Chispera ha detectado y denunciado al menos 21 pisos turísticos ilegales. La convivencia se ha vuelto insostenible para los pocos residentes que quedan: "Hay días que te encuentras todo el portal lleno de basura por los suelos y de porquería", lamenta la vecina, describiendo el trasiego constante de maletas y ruidos. Para ella, está muy claro el objetivo de su desahucio: "Quieren convertir mi casa en un piso turístico.
Sólo quieren dinero, dinero y dinero". Red comunitariaEl arraigo de Paquita en el barrio va mucho más allá de las cuatro paredes de su salón: es la red comunitaria invisible pero vital que la sostiene día a día.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




