
Política y justicia, el cóctel explosivo que sacude España
JusticiaPolítica y justicia, el cóctel explosivo que sacude EspañaLa alarma cunde en las altas instancias judiciales ante la creciente desconfianza ciudadana en las actuaciones de los tribunales. Juristas y sociólogos...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: JusticiaPolítica y justicia, el cóctel explosivo que sacude EspañaLa alarma cunde en las altas instancias judiciales ante la creciente desconfianza ciudadana en las actuaciones de los tribunales. Juristas y sociólogos opinan sobre el alcance de la politizaciónManifestación de jueces y personal de Justicia en Valladolid. García (EFE)Xosé HermidaMadrid - 18 jul 2026 - 16:00CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceHace ya tiempo que el debate público en España apenas se ocupa de asuntos en teoría candentes como la carestía de la vivienda, los servicios públicos o las relaciones internacionales.
Lo que acapara día tras día las disputas de los partidos o las tertulias políticas son los autos judiciales, las imputaciones, las sentencias y los comportamientos de este o de aquel juez. Es como si el centro de la conversación política hubiese migrado de los escaños del Parlamento a los banquillos de los juzgados. La semana que acaba ha dejado otra ristra de ejemplos.
Los detalles
El Gobierno sufrió una nueva derrota en el Congreso en lo que pretendía ser un primer paso para unos Presupuestos con un corsé fiscal más holgado y a la vez lograba aprobar la mayor reforma de la ley de dependencia desde su implantación. Casi ni se le ha prestado atención. Todo lo ha ocupado la condena al hermano de Pedro Sánchez, la apertura de juicio a su mujer o el aval del Tribunal de Justicia de la UE a una ley de amnistía que el Supremo se resiste a aplicar en todos sus términos.
Una palabra se ha apoderado del vocabulario político: lawfare, la guerra judicial. El Gobierno y los partidos de izquierda lo esgrimen para denunciar una supuesta actuación de distintos jueces con el fin de socavar al gabinete de Sánchez. Los socialistas hasta se han convencido de que la intensidad del asedio, en lugar de perjudicarles, puede ayudar a la movilización de su electorado.
Para la derecha, todo es una cortina de humo con el fin de neutralizar el impacto de las investigaciones por corrupción. En esta atmósfera, dos encuestas recientes, una de Ipsos para La Vanguardia y otra de 40dB. para EL PAÍS y la SER, han revelado datos muy similares: una mayoría de los españoles, por encima del 60%, cree que la justicia está contaminada por intereses políticos.
En las más altas instancias judiciales ha cundido la alarma ante esta creciente desconfianza ciudadana. Manuel Marchena, el más influyente de los magistrados del Supremo, lo ha lamentado en público: “Es una tragedia”. Lo dice Marchena, que ha figurado en primera línea de algunos de los casos que más polvareda política han levantado.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




