
¿Por qué sentimos que el tiempo vuela? Siete recomendaciones para vivir con mayor presencia
*Grupo INECO es una organización dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades mentales. A través de su Fundación INECO, investiga el cerebro humano.La percepción del tiempo no depende únicamente...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. *Grupo INECO es una organización dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades mentales. A través de su Fundación INECO, investiga el cerebro humano. La percepción del tiempo no depende únicamente del reloj.
La rutina, el estrés, la atención y la forma en que construimos nuestros recuerdos hacen que algunos períodos parezcan pasar “volando”. “¿En qué momento llegamos a julio? ”, “No puedo creer que ya haya terminado el primer semestre”, “Los años pasan cada vez más rápido”.
Los detalles
Son frases que se escuchan con frecuencia y que reflejan una percepción compartida por muchas personas. Aunque el paso del tiempo es objetivo, la forma en que lo experimentamos no lo es. La ciencia sabe desde hace tiempo que el cerebro no registra el tiempo de manera lineal: la percepción depende de cuánto prestamos atención a lo que vivimos, de las emociones que experimentamos y de la manera en que esos momentos quedan almacenados en la memoria.
“El cerebro no registra el paso del tiempo como si fuera un cronómetro. Nuestra sensación de cuánto duró un período está muy influida por la cantidad y la calidad de los recuerdos que logramos construir durante ese tiempo“, explica el doctor Guido Dorman, Jefe del Departamento de Neurología Cognitiva de INECO. La rutina hace que el tiempo parezca acelerarseCuando los días son muy similares entre sí, el cerebro necesita procesar menos información nueva.
Muchas actividades se vuelven automáticas y demandan menos recursos atencionales. Como consecuencia, se generan menos recuerdos diferenciados. Al mirar hacia atrás, esa etapa parece haber transcurrido mucho más rápido que otra llena de novedades.
Qué dicen los expertos
“Los momentos novedosos obligan al cerebro a prestar más atención y generan una huella mnésica más rica. Por eso un viaje, un cambio laboral o el nacimiento de un hijo suelen recordarse como períodos mucho más extensos que meses enteros de rutina“, agrega el doctor Dorman. Vivir en piloto automáticoDesde la Psicoterapia Cognitiva, esta sensación también tiene otra explicación: muchas veces las personas transitan sus días resolviendo tareas de manera automática, con la atención puesta permanentemente en lo que sigue.
“Vivimos respondiendo mensajes mientras trabajamos, pensando en la reunión de la tarde mientras almorzamos o planificando el día siguiente antes de terminar el actual. Cuando nuestra atención está constantemente proyectada hacia adelante, disminuye la posibilidad de registrar plenamente la experiencia presente“, explica la licenciada Belén Tarallo, miembro del Departamento de Psicoterapia Cognitiva de INECO. La especialista señala que no es el tiempo el que necesariamente pasa más rápido, sino que el cerebro registra menos información significativa sobre lo que vivimos.
“Muchas personas sienten que los meses ‘desaparecen’. En realidad, lo que suele ocurrir es que hubo pocas experiencias que rompieran la rutina o que fueran vividas con suficiente presencia como para transformarse en recuerdos claros. Cuanto menos registramos lo cotidiano, más breve nos parece cuando miramos hacia atrás“, sostiene la licenciada Tarallo.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





