
‘Posesión infernal: en llamas’: un banquete de sangre y violencia más cercano al extremismo francés que a los orígenes de la franquicia
Mientras todo el mundo acude en masa a los cines para ver la nueva película de Christopher Nolan, la ambiciosa y épica La Odisea, otra película ha aterrizado a la vez en cartelera, con toda la osadía que supone estrenar...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Mientras todo el mundo acude en masa a los cines para ver la nueva película de Christopher Nolan, la ambiciosa y épica La Odisea, otra película ha aterrizado a la vez en cartelera, con toda la osadía que supone estrenar a la vez que una obra del autor de El caballero oscuro u Oppenheimer. Y no, no se trata de una nueva entrega de Barbie ni nada relacionado con ella, la única que pudo hacer frente en taqulla en ese ya memorable verano de 2023. Hablamos de la continuación de una película precisamente estrenada aquel año, y una seria candidata a película de terror del verano.
Desde luego, es la más sangrienta y espeluznante que cualquiera podrá ver. Posesión infernal: en llamas se encuadra en un terreno un tanto difuso para una saga de lo más ambigua. Bien podría adherirse al concepto de recuela que acuñó la quinta entrega de Scream y al que se han acogido estos años títulos como Gladiator II, Cazafantasmas: más allá o casi cualquier entrega reciente de Parque jurásico.
Los detalles
Sin embargo, esto es así solo en su apariencia, ya que la ausencia de personajes icónicos de la saga -Bruce Campbell solo es homenajeado- impide en todo momento que termine de asomar ese estilo. Aunque lo que de verdad hace a esta película diferente es la firme apuesta de su director, Sébastien Vanicek -en colaboración con el coguionista Florent Bernard- por el extremismo francés, ese subgénero nacido a raíz de títulos como Martyrs, Irreversible o principalmente Alta tensión, aquella película de Alexandre Aja con Cécile De France a la que Posesión infernal: en llamas le debe mucho. “Una película que no he visto en mucho tiempo, pero que me marcó profundamente cuando la vi, es Alta tensión de Alexandre Aja", cometnaba ya Vanicek con motivo del estreno de su anterior película, Vermin: La plaga.
Un prometedor debut que le valió la admiración tanto de Raimi como de Lee Cronin, también productor de la película y autor de la que quizá sea la otra gran película de terror en lo que va de año, La momia de Lee Cronin. Además, ambos entendieron a la perfección que debían darle al francés la libertad creativa que ellos necesitaron en su momento. “Me dijeron que la película sería 100 % a mi estilo.
En cuanto les conté lo que yo entendía por Posesión infernal vimos que estábamos en la misma onda, me dejaron hacer la película que tenía en mente. En cuanto al estilo, la violencia, la brutalidad y el tipo de violencia, tuve carta blanca", reconocía en una entrevista. Alta tensión en casa de los PricePosesión infernal: en llamas arranca con un prometedor y violento prólogo que ya marca el tono de la película antes de introducirnos en el verdadero drama: el de la familia Price, la heredera del personaje de Ash Williams que encarnó Bruce Campbell en la trilogía original de Raimi.
Qué dicen los expertos
La protagonista no es ninguno de ellos sino la francesa Alice (Souheila Yacoub), mujer del hijo mayor de los Price y una extraña vista con recelo en una familia azotada por la tragedia constante, casi al puro estilo Destino final. A raíz de un traumático desastre, Alice se convertirá en la final girl de un banquete de sangre y violencia con pocos precedentes en el cine de estudio reciente. “Todo lo que se podía hacer de forma práctica, se hizo de forma práctica.
Lo único que no pudimos hacer de forma práctica fueron los agujeros en las caras, así que ese es el único momento en el que utilizamos maquillaje con zonas verdes en los rostros”, explicaba a Variety el cineasta, quien desde luego ha llevado a otro nivel la puesta en escena tradicional con esta película. Digno sucesor de Raimi, el francés emplea toda clase de recursos y movimientos de cámara para exprimir al máximo a sus actores y trasladar ese dolor físico constante hasta el espectador, sin abusar de jumpscares y con sus momentos de gore gratuitos pero que, como él mismo dice, “¿Si no los haces en Posesión infernal, dónde vas a hacerlos? Mala sangre y mala leche a pesar de todoQuizá el mayor halago que se le pueda hacer a esta Posesión infernal es que conserva el humor y la violencia de la saga aunque sean de una manera completamente diferente, más macabra aun si cabe.
En medio del caos hay espacio para el comentario sobre la violencia doméstica, la desconexión familiar e incluso algún que otro momento de lo más perverso y mórbido, ya sea a través de la matriarca de la familia y sus “discapacidades” a la relación del joven con su pareja. "Esa es la esencia de Posesión infernal: ¿estarías dispuesto a matar a tus seres queridos? Por eso las películas siguen vivas, porque plantean la pregunta más horrible del mundo", reflexionaba el director.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




