
Pérdidas por El Niño superarían los USD 3.000 millones: producción de alimentos en Perú caería a la mitad
Las consecuencias económicas y sociales del Fenómeno El Niño Costero dejarán una profunda huella en el agro peruano, según la Convención Nacional del Agro Peruano (Conveagro).Las pérdidas estimadas superan los USD 3.000...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Las consecuencias económicas y sociales del Fenómeno El Niño Costero dejarán una profunda huella en el agro peruano, según la Convención Nacional del Agro Peruano (Conveagro). Las pérdidas estimadas superan los USD 3. 000 millones y la producción de alimentos caerá hasta un 50% en varias regiones, en especial en la costa y la sierra, afectando a más de 9 millones de personas y generando preocupación por la seguridad alimentaria nacional.
El Niño azota los campos peruanos: caídas históricas en cultivos claveEl impacto más severo se concentra en productos como aceituna, fresa, maíz choclo, palma aceitera, palta, cebolla, mango, papa y olivo. Los informes de Conveagro y de organismos técnicos advierten que en algunos casos, como la aceituna, la caída tocará el 70%, mientras que la fresa y el maíz choclo registrarán retrocesos de más del 60% y 40%, respectivamente. La situación se agrava por la reducción de lluvias en la sierra central y sur, regiones donde la agricultura depende casi exclusivamente de las precipitaciones.
Los detalles
Anaximandro Rojas, presidente de Conveagro, advirtió sobre la continuidad de los efectos: “Los daños no terminan con el ciclo agrícola, pues las consecuencias sociales y económicas se sentirán durante los próximos años. Si no hay cambios de fondo, la dependencia externa de alimentos va a crecer”. Rojas también señaló que la falta de prevención y la escasa ejecución presupuestal por parte del Estado profundizan la vulnerabilidad del sector.
Conveagro: falta de prevención y baja ejecución agravan la crisisPor su parte, Luis Cruz, gerente general de Conveagro, puso el foco en la ausencia de políticas públicas para garantizar reservas de alimentos y acceso a los mercados: “En tiempos como este queda claro que la falta de una red de almacenamiento nacional nos deja expuestos”. “El Estado debe garantizar compras públicas efectivas y eliminar trabas burocráticas para que los pequeños productores puedan participar y sostener la producción”, dijo. El golpe sobre el empleo rural y la economía de las familias campesinas es otro de los aspectos críticos de la emergencia.
Freddy Quispe, presidente de la Sociedad Peruana de Criadores de Alpacas y Llamas (SPAR), explicó que el aumento de los costos de insumos y la caída de la producción obligarán a muchos a reducir personal o abandonar sus actividades. “La gente que vive del campo no puede enfrentar sola esta crisis. Sin acceso a créditos ni apoyo técnico, el trabajo en las comunidades altoandinas está en riesgo y las familias pierden su principal fuente de ingresos”, subrayó.
Qué dicen los expertos
El rol del Midagri bajo cuestionamiento en el sector agrícolaLas organizaciones reunidas en la Conveagro, como a la Junta Nacional de Usuarios de los Sectores Hidráulicos de Riego del Perú (JNUDRP), la Asociación Peruana de Productores de Arroz (APEAR) y la Confederación Nacional Agraria (CNA), presentaron la Agenda de Emergencia en la que solicitan al gobierno y al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) el cumplimiento de un programa nacional de recuperación para el agro. Entre las principales demandas figuran financiamiento especial, entrega de bonos de subsistencia, líneas de crédito con condiciones preferenciales, inversión en infraestructura y en tecnologías para enfrentar el estrés hídrico y plagas. Según las organizaciones, el Midagri solo ejecutó el 36,8% de su presupuesto para prevención, lo que agrava la situación y retrasa la llegada de soluciones al campo.
Entre las principales demandas figuran financiamiento especial, entrega de bonos de subsistencia, líneas de crédito con condiciones preferenciales, inversión en infraestructura y en tecnologías para enfrentar el estrés hídrico y las plagas. Además, desde el sector se insiste en que la crisis actual requiere respuestas estructurales y la redefinición de las prioridades estatales, colocando la agricultura familiar y la seguridad alimentaria en el centro de la agenda pública. El desafío, según los productores, será evitar que los efectos de El Niño Costero se traduzcan en una crisis permanente para el campo peruano, que terminarían también por arrastrar a las mesas peruanas.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





