
Preocupación y esperanza por la prohibición del Supremo de rechazar migrantes en el mar
Paqui S nchez Melilla, 11 jul (EFE).- La sentencia del Tribunal Supremo que impide rechazar a los migrantes que intentan entrar a nado en Ceuta y Melilla ha generado preocupaci n entre los agentes de la Guardia Civil...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Paqui S nchez Melilla, 11 jul (EFE). - La sentencia del Tribunal Supremo que impide rechazar a los migrantes que intentan entrar a nado en Ceuta y Melilla ha generado preocupaci n entre los agentes de la Guardia Civil encargados de controlar las costas espa olas, pero tambi n una esperanza de cambio en la actuaci n fronteriza entre las ONG. "Esta sentencia nos da la raz n en lo que venimos pidiendo desde hace mucho tiempo, y es que necesitamos un protocolo claro para que nuestras actuaciones tengan su blindaje jur dico", afirma en declaraciones a EFE Sergio M rquez, secretario de la Asociaci n Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en Melilla.
Tras conocerse el fallo del alto tribunal, esta asociaci n no ha dejado de recibir muestras de preocupaci n de los agentes que cada d a vigilan en el mar ante una presi n migratoria que no cesa y que en Ceuta, solo el a o pasado, se tradujo en m s de 10. Vuelve a repetirse la incertidumbre que hace m s de una d cada llev a guardias civiles a los juzgados y acab con la legalizaci n de los rechazos en frontera, m s conocidos como 'devoluciones en caliente', que ahora el Supremo limita solo a la valla, estableciendo doctrina y que cambia todo en las costas de Ceuta y Melilla. "Necesitamos m s medios humanos y t cnicos para desempe ar nuestra labor, pero tambi n una seguridad jur dica", apunta M rquez, que ha pedido reuniones con los mandos y la Delegaci n del Gobierno para que se garantice la integridad laboral y jur dica de los guardias civiles.
Los detalles
Su asociaci n insiste en que eso pasa por un protocolo claro de actuaci n mientras no haya cambios en la ley. Por su parte, las ONG han celebrado la sentencia, que reciben con esperanza y exigencias de un cambio en la actuaci n fronteriza. Ellas, al igual que la AUGC, tambi n creen que la sentencia del Supremo les da la raz n, en su caso en la eterna reivindicaci n de que se respeten los derechos humanos.
Coordinadora de Barrios, No Name Kitchen y el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) han exigido el cumplimiento de la sentencia y que ning n migrante interceptado en el mar sea entregado a un tercer pa s sin procedimiento administrativo, sin resoluci n motivada, sin asistencia letrada e int rprete y sin acceso efectivo al derecho a solicitar protecci n internacional. Tambi n hacen la misma petici n desde Melilla las asociaciones Despuntes de Primavera, Geum Dodou y Mec de la Rue, que afirman a EFE: "La legalidad no termina en la frontera; comienza precisamente all donde el Estado debe demostrar con mayor firmeza su compromiso con los derechos humanos y con el Estado de derecho". Prodein, una de las oeneg s hist ricas de Melilla, tambi n aplaude la sentencia pero se muestra m s cr tica.
Su responsable, Jos Palaz n, apunta a EFE que el fallo demuestra lo que rebat a la d cada anterior la teor a de "la frontera chicle" del entonces ministro del Interior, Jorge Fern ndez D az. "El mar no es un chicle y hay un mont n de gente que muere en l. En Ceuta y Melilla continuamente aparecen cad veres de gente joven que intenta entrar a nado, gente pobre que no tiene los 10.
Qué dicen los expertos
000 euros que vale hoy pasar la frontera y tiene que tirarse al mar", afirma Palaz n. Por eso, defiende que "m s que medidas tan bestias para que no lleguen, tendr a que haber medidas para salvarlos". Tambi n la abogac a ve "completamente favorable" la resoluci n del Supremo al distinguir "dos situaciones distintas" en la valla y en el mar que requieren actuaciones diferentes, se ala a EFE el presidente de la Subcomisi n de Extranjer a y de Protecci n Internacional del Consejo General de la Abogac a Espa ola (CGAE), Blas Jes s Imbroda.
"Nosotros vemos absolutamente favorable que a esa persona localizada en el trayecto por v a mar tima se le traslade a tierra y sea objeto no de un rechazo, sino de una devoluci n, que es un procedimiento con plenas garant as y asistencia jur dica. Y si son personas susceptibles de obtener protecci n internacional, tramitarles el procedimiento para hacer valer sus derechos en ese mbito", explica. Por su parte, los gobiernos de Melilla y Ceuta han reaccionado de manera similar a la sentencia, acat ndola, pero piden un refuerzo policial para un mayor control, m s medios para que este problema no afecte a su integridad territorial y soberan a.
Desde Melilla, adem s, reclaman "una pol tica fuerte" en materia de migraci n. Tras la sentencia del Supremo, la pregunta es inevitable. Desde la AUGC apuntan que podr a producirse una mayor presi n migratoria v a mar tima en las dos ciudades aut nomas, aunque "todo va a depender de la colaboraci n de las fuerzas marroqu es" ante la imposibilidad de que la Guardia Civil act e "por la legislaci n espa ola".
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





