
Puigdemont aguarda en Waterloo una victoria judicial agridulce sin regreso rápido a casa
La Avenue de l’Avocaat de Waterloo (Bélgica) dibuja un rectángulo salpicado con chalés de dos plantas y tejado de pizarra, entre patios de césped tierno. Sin ser un cul de sac, es un vial poco transitado. Un doctor...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La Avenue de l’Avocaat de Waterloo (Bélgica) dibuja un rectángulo salpicado con chalés de dos plantas y tejado de pizarra, entre patios de césped tierno. Sin ser un cul de sac, es un vial poco transitado. Un doctor especializado en reumatología ofrece atención con cita previa en el número 30, pero la agenda de visitas suele ser más intensa en la villa de la esquina, donde un discreto cartel indica “Casa de la República Catalana”.
En la entrada desde la acera, una cadenita roja sirve para advertir que el acceso al jardín queda restringido. Suele haber un guarda, sin uniforme ni enseña, con la misión de salir al paso del intruso y chequear si se le espera como invitado. Una de las personas que han accedido al interior de la vivienda este mes de julio cuenta que se marchó con una sensación confusa.
A falta de poco para que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) haga público su veredicto sobre la ley de amnistía, previsto para este jueves día 16 y con la expectativa de que sea un espaldarazo al perdón judicial de los imputados en las causas derivadas del procés, la visita acudía a la casa con la idea de encontrarse a un inquilino ilusionado. Esperanzado al menos. Pero ese inquilino, Carles Puigdemont, lleva meses rumiando la idea de que, diga lo que diga el TJUE, se avecina otro requiebro judicial por parte del Tribunal Supremo y que su regreso a Cataluña deberá seguir esperando.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





