
Saula Benavente revivió su historia de amor con Luis Brandoni y los prejuicios por la diferencia de edad
Hay pérdidas que tardan en asimilarse porque la persona que se fue era, en sí misma, más grande que la vida. Apenas dos meses después del fallecimiento de Luis “Beto” Brandoni, el nuevo episodio de Proyecto 86 —el ciclo...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Hay pérdidas que tardan en asimilarse porque la persona que se fue era, en sí misma, más grande que la vida. Apenas dos meses después del fallecimiento de Luis “Beto” Brandoni, el nuevo episodio de Proyecto 86 —el ciclo audiovisual de Infobae conducido por Fernando Marín que se estrena cada lunes en YouTube— recibe a Saula Benavente. Hija del célebre escenógrafo Saulo Benavente, directora, escritora y productora, Saula comparte un retrato de intimidad absoluta sobre el hombre con el que convivió y co-creó durante los últimos catorce años de su vida.
Lejos de los flashes de la leyenda del cine y del peleador político, Benavente describe a un Brandoni de entrecasa, entrañable y ajeno a las dimensiones de su propia popularidad; un hombre que se sorprendía al verse en un mural y que insistía en dejar su teléfono fijo al alcance de cualquiera. Con absoluta honestidad intelectual, Saula confiesa los prejuicios que debió derribar por la diferencia de edad en los comienzos de la relación, repasa el conmovedor apoyo de Solita Silveyra en el último tramo de la carrera del actor y revela anécdotas imperdibles que involucran a figuras internacionales como Robert De Niro y Marcelo Mastroianni, transformando el encuentro en un documento biográfico invaluable y en un homenaje sincero y visceral. Fernando Marín: Frente a mí hay una mujer supermona que, nada más ni nada menos, acompañó durante los últimos trece o catorce años a un hombre que va camino a ser leyenda, que fue Luis “Beto” Brandoni.
Los detalles
un apellido que sin duda es rimbombante, porque todo el mundo cree que su abuelo fue Jacinto Benavente, el que ganó el Premio Nobel en 1922. Sin embargo, esto proviene de que su padre, Saulo Benavente —el mejor escenógrafo argentino de todos los tiempos—, era un fantasioso. Saula Benavente: Exacto, Fernando.
Sí, mi papá fantaseaba mucho, inventaba historias y llegó a decir eso. Pero la verdad es que Jacinto Benavente probablemente podría ser algún familiar de un árbol genealógico que habría que coser con muchas ganas, pero no era mi abuelo. He tenido otros abuelos que no dejan de ser interesantes: el papá de mi papá era un escritor de sainetes, muy amigo de Cátulo Castillo y de todo ese grupo de Boedo.
Y más adelante en el árbol tengo familiares cirqueros, devlos circos de carromato. FM: Esta mujer que tengo enfrente es escritora, productora y guionista. Pero vamos a hablar un poco de esos catorce años al lado de Beto Brandoni.
Qué dicen los expertos
¿Cómo te llevabas con él? ¿Te llevaba treinta y seis años? SB: Treinta y tres, no le pongamos más (risas).
Con Beto fueron muchos años y yo hoy digo que hubo muchos formatos, distintos momentos y períodos. Nos llevamos muy bien. A mí, por sobre todas las cosas, más allá de la admiración y todo, Beto me divertía mucho.
Y esa cosa gruñona que tenía, para mí era fabulosa; otros por ahí la sufrían, yo no. Me acuerdo de la última cena que tuvimos los cuatro juntos en una parrilla de la Recova, después de la obra que estaba haciendo con Solita Silveyra, ¿Quién es quién?. Nos sentamos los cuatro y él levanta la cabeza, mira la pared y dice: “Uy, en el mural estoy yo”.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





