
¿Serán limpias las elecciones de noviembre en EE UU?
TribunaiArtículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. TribunaiArtículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las tribunas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado¿Serán limpias las elecciones de noviembre en EE UU?
He dedicado mi carrera a perseguir a dictadores y a documentar cómo se degradan las democracias: lo que ocurre en mi país es un patrón que conozco bien iEl audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias. David CriadoReed Brody06 jul 2026 - 05:30CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceLas elecciones de mitad de mandato siempre han sido una prueba importante para cualquier presidente de los Estados Unidos. Funcionan como un referéndum sobre el poder en ejercicio y, a menudo, corrigen el rumbo político del país.
Los detalles
Pero las del próximo 3 de noviembre tienen una importancia distinta. Para millones de estadounidenses, representan una de las últimas oportunidades de imponer límites democráticos a un presidente que ha dedicado el último año y medio a debilitar precisamente las instituciones llamadas a controlarlo. Los tribunales siguen resistiendo en ocasiones.
Los Estados conservan importantes espacios de autonomía. La sociedad civil está cada vez más movilizada. Pero el instrumento de control más poderoso sigue siendo el voto.
Las elecciones de noviembre podrían privar a Donald Trump del control absoluto de Washington, reactivar la supervisión del Congreso y devolver parte del equilibrio perdido al sistema político estadounidense. Y es precisamente por eso por lo que las propias elecciones se han convertido en un objetivo político. El 11 de junio, más de un centenar de agentes del FBI irrumpieron en las oficinas de la Ohio Organizing Collaborative (Coordinadora de Organización de Ohio), en Cleveland, y en los domicilios de sus responsables.
Qué dicen los expertos
Esta asociación ayuda, entre otras cosas, a inscribir en el censo electoral a habitantes de barrios desfavorecidos. Los agentes se incautaron de ordenadores, exhibieron citaciones e interrogaron a voluntarios. No era un episodio aislado, sino una manifestación más de una tendencia de fondo.
Su finalidad no era tanto encontrar pruebas como sembrar miedo: recordar a quienes inscriben votantes, y a quienes votan, que participar tiene un precio. Las elecciones de mitad de mandato suelen castigar al partido que ocupa la Casa Blanca. Trump lo sabe bien: en 2018 los demócratas ganaron 40 escaños y recuperaron la Cámara de Representantes.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





