
Su noche triste
Mundial de Fútbol | Ida y vuelta Su noche tristeA veces la justicia es justa. Justo hoy lo fue, la muy caprichosa, y el que intentó jugar terminó ganando 00:27Las dos ocasiones de Argentina para empatar en los minutos...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Mundial de Fútbol | Ida y vuelta Su noche tristeA veces la justicia es justa. Justo hoy lo fue, la muy caprichosa, y el que intentó jugar terminó ganando 00:27Las dos ocasiones de Argentina para empatar en los minutos finalesUna aficionada argentina llora la derrota de la Albiceleste en la final del Mundial. Foto: Cristina Sille () | Vídeo: VÍDEO SOLO DISPONIBLE EN ESPAÑAMartín Caparrós20 jul 2026 - 02:10CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceEsto, querido lector, es una correspondencia entre dos de las grandes plumas de las letras hispánicas.
Martín Caparrós y Juan Villoro, amigos y fanáticos futboleros, iniciaron una conversación –íntima y pública al mismo tiempo– con la excusa de la celebración del Mundial de Qatar, en 2022. Ahora, cuatro años más tarde, retoman esa misma seríe, titulada ‘Un mundial de ida y vuelta’, para seguir con idéntica pasión el día a día de este otro Mundial que acogen EEUU, México y Canadá. Por desgracia, Granjuán, a veces la justicia es justa.
Los detalles
Justo hoy lo fue, la muy caprichosa, y el equipo que intentó jugar durante todo el partido terminó, curiosamente, por ganarlo. Y el otro, el que no pateó ni una vez —ninguna vez— al arco, lo perdió: antojos del destino. En fin, que como viste y vio todo el planeta, perdimos.
Fue, te decía, completamente lógico pero no lo entendí: ¿a qué cuernos jugó la Argentina? ¿A ver si aguantaba metido en su campo dos horas sin comerse un gol y así llegar a los penales? Nunca armaron juego; ni siquiera presionaron: ya en el primer tiempo era duro mirar cómo, en tres cuartos de cancha, los españoles podían recibir tranquilos, buscar alrededor, pensar qué iban a hacer; los argentinos los dejaban.
Era todo muy raro pero lo más raro de todo era el gran capitán. Desde el principio me pareció que Messi tenía algo. No sé qué, pero se lo veía desinteresado, dejaba pasar jugadores y pelotas a su lado sin siquiera mirarlos.
Qué dicen los expertos
Hacia los veinte minutos Argentina tuvo un tiro libre desde la izquierda de su ataque a cuarenta metros del arco español: clásica pelota para que Messi la pusiera en el área —y no lo hizo. Se paró al lado y dejó que De Paul la pateara. Y así todo el partido, salvo dos o tres chispas: lo miraba de lejos, caminando, como si no le interesara.
Tú sabes que el primer tango-canción, el que inauguró el género en 1917, se llamaba Mi noche triste. La suya fue esta noche. Y los demás no conseguían dar tres pases seguidos, se ponían tontamente violentos —uno se hizo expulsar—, el técnico hacía cosas tan curiosas como repetir el error de Tuchel que nos hizo ganarle a Inglaterra: para cuidar el cero metió tres centrales.
O sea: que estaba todo mal y que sólo nos quedaba esperar que la injusticia funcionara y, así, llegar a los penales.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.



