
Todo lo que sabemos sobre ‘La invitación’, el ‘remake’ americano de ‘Sentimental’, con Penélope Cruz, que ya suena para los Oscar
Ya se ha estrenado en Estados Unidos La invitación, el remake de la película española Sentimental, de Cesc Gay, de la que se han hecho versiones en todos los países inimaginables hasta llegar a la que parece ser una de...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Ya se ha estrenado en Estados Unidos La invitación, el remake de la película española Sentimental, de Cesc Gay, de la que se han hecho versiones en todos los países inimaginables hasta llegar a la que parece ser una de las sorpresas de la temporada, la dirigida por Olivia Wilde. La película arranca con Joe y Angela, un matrimonio de San Francisco interpretado por Seth Rogen y la propia Olivia Wilde, que invita a cenar a sus vecinos Hawk y Pina, encarnados por Edward Norton y Penélope Cruz. La velada deriva hacia una confesión sexual: la pareja de arriba revela que practica sexo en grupo y propone a sus anfitriones sumarse a un encuentro a cuatro.
El filme tuvo su première el 25 de enero de 2026 en el Festival de Sundance provocó una ovación en pie y abrió una puja de varios días que ganó A24 por 12 millones de dólares. Esa compra situó la cinta no solo como uno de los títulos más comentados del certamen, sino también como una posible aspirante en la carrera de premios. El trabajo más sólido de Olivia Wilde Y es que, según lo que dicen los medios estadounidenses, Wilde ha encontrado aquí su trabajo más sólido como directora y uno de los más afinados como actriz.
Los detalles
El guion, firmado por Rashida Jones y Will McCormack, organiza la historia como una comedia de modales que va derivando en una comedia de errores, con diálogos superpuestos, reproches domésticos y una progresiva exposición de las grietas de cada pareja. Según IndieWire, la película se abre con un epígrafe de Oscar Wilde: “Uno debería estar siempre enamorado. Esa es la razón por la que nunca debería casarse”.
A partir de ahí presenta a Joe como un profesor de música hundido en una rutina amarga, incapaz incluso de plegar correctamente su bicicleta al entrar en clase, y a Angela como una mujer ansiosa que vuelca toda su energía en preparar una cena excepcional en el piso que comparten. La publicación describe ese apartamento como un escenario decisivo: amplio, ligeramente descompensado en su distribución y preparado por Angela con un cuidado casi obsesivo. Para la cena ha comprado una alfombra nueva, al menos seis tipos de queso y se ha puesto a hacer un suflé, mientras Joe ni siquiera ha llevado vino de camino a casa.
En Variety, Owen Gleiberman sitúa el corazón de la historia en la dinámica de ese matrimonio, que discute por cualquier detalle: un pepinillo cogido del aperitivo, la alfombra recién comprada, la bicicleta plegable, la botella de vino ausente o si ella le había avisado antes de la visita. Joe fue músico de indie rock y ahora es profesor asociado en un conservatorio cerca de Berkeley; Angela estudió arte, pero no continuó esa vocación, salvo en la manera en que ha amueblado y renovado la vivienda. El mismo medio añade un dato de contexto familiar: ambos tienen una hija de 12 años, ausente esa noche porque está en una fiesta de pijamas.
Qué dicen los expertos
Joe, además, vive en un piso heredado de sus padres, una circunstancia que alimenta su sensación de fracaso, igual que su carrera musical truncada tras un único disco con un pequeño éxito. Una comedia sobre parejas cruzadasLa comparación más repetida por la crítica ha sido con ¿Quién teme a Virginia Woolf?. Variety la formula como una mezcla de ese clásico con el Woody Allen de Maridos y mujeres, mientras The Guardian habla de una noche que Edward Albee aprobaría.
La referencia no se limita al choque verbal entre dos parejas: también apunta a una estructura en la que la cortesía inicial se deshace y deja paso a la humillación, la atracción cruzada y una partida de la verdad cada vez menos controlable. Cuando llegan Hawk y Pina, el equilibrio cambia. Él es un bombero retirado; ella, una psicoterapeuta y sexóloga nacida en España.
Joe y Angela ya los conocen de oídas, o más bien de techo: el sexo ruidoso de sus vecinos ha sido motivo de conflicto entre ambos, porque él quiere quejarse y ella teme plantearlo. La revelación de esa vida sexual no se presenta como un simple gag. Variety destaca que Pina y Hawk explican por iniciativa propia por qué hacen tanto ruido y acaban verbalizando la invitación central de la película: si Joe y Angela querrían participar en un encuentro sexual con ellos.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.



