
Un estudio revela el impacto de los gatos domésticos sobre miles de especies animales
El interés por conocer qué comen los gatos de vida libre ha impulsado uno de los mayores esfuerzos científicos en el estudio de especies invasoras. Durante más de dos décadas, un equipo encabezado por Christopher A....
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. El interés por conocer qué comen los gatos de vida libre ha impulsado uno de los mayores esfuerzos científicos en el estudio de especies invasoras. Durante más de dos décadas, un equipo encabezado por Christopher A. Lepczyk, profesor de Biología de Vida Silvestre y Conservación en Auburn University; Daniel Rubinoff, profesor de Entomología en University of Hawaii; y Jean E.
Fantle-Lepczyk, investigadora en el College of Forestry, se ha dedicado a analizar la dieta de estos felinos en todo el mundo. Su investigación, publicada en la revista científica Nature Communications, recopila más de 533 publicaciones científicas —incluyendo artículos, tesis e informes— que documentan la depredación y el consumo de presas por parte de estos animales. El resultado fue una base de datos global que permite dimensionar el impacto de los gatos fuera del hogar, tanto en ecosistemas urbanos como silvestres.
Los detalles
El estudio concluye que los gatos domésticos, cuando viven en libertad o tienen acceso al exterior, constituyen una especie invasora con presencia en todos los ecosistemas del planeta, exceptuando la Antártida. Diversidad de especies consumidas y amenaza a especies protegidasEl análisis global reveló que los gatos de vida libre consumen casi 2. 100 especies diferentes de animales en todo el mundo.
La mayoría son vertebrados, principalmente aves, seguidos por mamíferos y reptiles. Del total de especies consumidas, 347 figuran en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), clasificadas como “casi amenazadas”, “vulnerables”, “en peligro”, “en peligro crítico” o incluso “extintas” en 2023. Varios casos documentan especies que se extinguieron durante el periodo abarcado por los estudios revisados.
En términos de impacto ecológico, las pruebas recopiladas muestran que la presión depredadora de los gatos de vida libre puede afectar poblaciones de especies en riesgo, ampliando la amenaza sobre fauna ya presionada por la fragmentación de hábitats y otras alteraciones ambientales. Consumo de insectos e invertebrados por gatosAunque la imagen más común asocia a los gatos con la caza de aves y pequeños mamíferos, los hallazgos indican que al menos 7% de las especies consumidas por estos felinos corresponden a insectos y otros invertebrados. Los escarabajos figuran entre las presas de este tipo más frecuentes, aunque también se registran crustáceos, arácnidos, ciempiés, caracoles, babosas y milpiés.
Qué dicen los expertos
Este comportamiento alimentario no siempre es documentado en detalle, ya que muchos estudios no cuantifican la cantidad de individuos capturados ni las calorías derivadas de insectos. Sin embargo, la presencia de invertebrados en la dieta de gatos libres destaca la versatilidad y adaptabilidad de estos depredadores en distintos entornos. En entornos urbanos y naturales, los gatos pueden hallar fácilmente presas invertebradas, lo que añade una dimensión poco explorada a su impacto ecológico.
Los invertebrados representan más del 70% de todas las especies animales terrestres y cumplen funciones ecológicas como la polinización y el control de plagas. Especies de invertebrados identificadas y estatus de conservaciónA pesar de la dificultad para identificar especies de invertebrados en los restos de presas, el equipo logró documentar 148 especies concretas de este grupo en la dieta felina. Entre ellas, dos aparecen catalogadas como “en peligro” por la UICN: el saltamontes de Aldabra (Pternoscirtus aldabrae, en Seychelles) y el cangrejo de río gigante de Tasmania (Astacopsis gouldi), que puede alcanzar un peso de 6 kilogramos.
Otras dos especies están clasificadas como “vulnerables”: la wētāpunga (Deinacrida heteracantha), un insecto nativo de Nueva Zelanda de tamaño comparable a un ratón, y el cangrejo de río común (Cherax destructor), originario del sureste de Australia. Además, el escarabajo cornudo de las Islas Canarias (Arhopalus pinetorum) figura como “casi amenazado”. El estudio recalca la escasez de datos específicos sobre invertebrados, ya que más de un tercio de los trabajos revisados mencionan estos animales en la dieta de los gatos, pero solo una fracción logra identificar especies concretas.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





