
Una plaga de ahorro
¡No doy crédito!Una plaga de ahorroJosetxu L. Piñeiro Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarFRANCISCO PASCUALSEGUIR AUTORActualizado Domingo, 28 junio 2026 -...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Una plaga de ahorroJosetxu L. Piñeiro Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarFRANCISCO PASCUALSEGUIR AUTORActualizado Domingo, 28 junio 2026 - 00:12La banca tradicional tiene un problema con los jóvenes. Los niños de mi generación, la primera bancarizada, teníamos entre nuestros actos fundacionales de la vida adulta la apertura de una libreta en la sucursal de la caja del pueblo.
Te acompañaba tu padre o tu madre y daba igual el importe, porque lo esencial era que aprendieras que había que empezar a ahorrar. Obviamente, para el director de la sucursal no éramos rentables, pero lo seríamos en el futuro. Además, se establecía un vínculo con la caja local.
Los detalles
Desaparecidas las cajas de ahorros, hoy las grandes entidades financieras han delegado ese momento crítico de la educación financiera de sus clientes futuros en los neobancos. Puede que sea un peaje a pagar por el proceso de digitalización y búsqueda de la eficiencia en un entorno hipercompetitivo, pero, viendo los resultados, es natural que estén preocupadas. Lo de menos es el capital que ceden; lo importante es que una cohorte de la población deje de considerarlas una alternativa porque está aprendiendo a invertir en otro tipo de plataformas.
En lo que sí que parece que hemos regresado a los sufridos años 70 y 80 es en la concepción del ahorro como garantía de futuro. La llegada de la moneda única a principios de siglo provocó que los españoles nos lanzáramos a vivir a crédito y que muchas familias decidieran endeudarse para consumir servicios o bienes no duraderos. La huella que dejó la crisis, agravada por el apalancamiento privado, ha llevado el péndulo al otro lado y hoy nos mantenemos en unas cifras de ahorro que casi duplican la media histórica.
No es un fenómeno únicamente español, aunque aquí resulte especialmente llamativo. Nuestra tasa de ahorro ronda el 12% de la renta, pero la holandesa alcanza el 17,31%; la francesa, el 17,98% y la alemana, un astronómico 19,17%. Esta tendencia es reflejo de que los ciudadanos europeos no terminan de confiar en una mejora de sus condiciones de vida y está afectando a la economía de manera muy nítida a través de la ralentización de la demanda.
Qué dicen los expertos
El consumo de los hogares europeos ha aumentado un 5,5% desde 2019, mientras que el de los estadounidenses se ha disparado un 18%. Mucho más dramático es el caso británico, que sólo avanza un 2%. Si las familias europeas situaran su ahorro en los niveles previos a la pandemia, la economía continental habría sumado 1,3 puntos más, según calcula Bloomberg.
Pero otro fenómeno mantiene el dinero de los ciudadanos alejados de las tiendas: la pegajosa inflación.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




