
Alberto Edjogo-Owono: "Hay dos maneras de afrontar la diversidad de la Selección: decir 'Estos negros no me representan' o creer que juntos podemos hacer grandes cosas"
Entrevista no vistaAlberto Edjogo-Owono: "Hay dos maneras de afrontar la diversidad de la Selección: decir 'Estos negros no me representan' o creer que juntos podemos hacer grandes cosas"De padre ecuatoguineano y madre...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Entrevista no vistaAlberto Edjogo-Owono: "Hay dos maneras de afrontar la diversidad de la Selección: decir 'Estos negros no me representan' o creer que juntos podemos hacer grandes cosas"De padre ecuatoguineano y madre andaluza, es uno de los comentaristas de cabecera de la Liga desde hace varios años. Publica 'Heridas en la piel', un retrato sobre la historia del racismo en el fútbol español Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 3 comentariosVictòria RoviraAraba PressAbraham P. RomeroSEGUIR AUTORActualizado Lunes, 1 junio 2026 - 00:23Su libro narra la historia del racismo en el fútbol español desde la llegada de Ben Barek en los 50 hasta ahora.
Los jugadores extranjeros que llegaban en los 50 eran casos excepcionales, casi exóticos. Y luego comienzan a venir más, con el Mundial de España y luego la Ley Bosman, que cambia todo. Con el Mundial llegan los hooligans y la asociación entre violencia y fútbol, las peleas en los bares y en las calles...
Los detalles
Germina la idea de esos grupos radicales. Y con la Ley Bosman se abre el grifo para futbolistas de toda Europa y América. En los 90 fue un tema crudo y ahora todavía se escuchan cosas, pero diría que son esporádicas.
Hay situaciones en los 90 que ahora serían impensables, como el caso de Wilfred. Diría que el camino ha sido desde lo exótico del inicio pasando por una situación de mucho conflicto con ultras. Y luego es que el fútbol siempre ha sido un escenario para que un señor, el domingo por la tarde, tenga la vía de escape de toda la semana, pueda decir lo que quiera, llamar "hijo de puta" al árbitro y cagarse en la madre del entrenador.
Y el rubio es maricón, el negro un mono y todo así. Hoy hay menos, sí, pero también hay menos desde la conciencia. Antes no había conciencia de que ese insulto estaba mal.
Qué dicen los expertos
Ahora el que lo hace sabe que está haciendo algo malo. En España hay un gran reto que es intentar que esos discursos donde se mezcla todo no lleven a una exaltación del racismo en público. Algunos insisten en que el que llama "mono" a un jugador lo hace no por racismo, sino por atacar al rival.
Están llamando 'mono' a una persona en 2026. No sé cuál es el objetivo de esa gente. Lo que sí sé es que lo que hacen es racista.
Dicen: "No, yo no soy racista". Bueno, yo no sé lo que eres, pero si cuando hay un conflicto con un jugador lo primero que te sale es decirle 'mono de mierda', pues me cuesta creer que no tengas algo ahí dentro. Si tú, para describir su comportamiento, entras en su condición, género o raza, eres racista.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





