Cómo despertar mejor: ritmos circadianos, neurociencia del sueño y hábitos transformadores
Cómo despertar mejor: neurociencia del sueño, ritmos circadianos y hábitos que transforman la mañanaPor la mañanaEl despertar no es un interruptor: es una transición biológica clave para la salud mental y el rendimiento...
Surgen avances clave en el escenario mundial. Cómo despertar mejor: neurociencia del sueño, ritmos circadianos y hábitos que transforman la mañanaPor la mañanaEl despertar no es un interruptor: es una transición biológica clave para la salud mental y el rendimiento diarioLa manera de despertar de cada dice mucho de uno mismoGetty Images Coché Echarren 27/05/2026 06:26 Actualizado a 27/05/2026 12:04 La forma en que despertamos influye mucho más en nuestra salud, estado de ánimo y capacidad cognitiva de lo que se creía hace apenas una década. La neurociencia del sueño, la cronobiología y la psicología conductual coinciden en una idea cada vez más sólida: el despertar no es un cambio brusco entre dormir y estar despiertos, sino una transición neurobiológica progresiva que condiciona todo el día. Investigaciones en cronobiología desarrolladas por instituciones como la Harvard Medical School, el Centre for Chronobiology de la Universidad de Basilea y diversos laboratorios europeos del sueño han descrito cómo los primeros minutos tras despertar activan una cascada hormonal y neurológica decisiva.
El cuerpo se va activando poco a poco a medida que nos despertamos Getty ImagesUno de los procesos más estudiados es la Cortisol Awakening Response (CAR), un aumento natural del cortisol que ocurre aproximadamente entre los 30 y 45 minutos posteriores al despertar. Lejos de su asociación exclusiva con el estrés, el cortisol desempeña aquí una función adaptativa: activa la atención, moviliza energía, sincroniza el reloj circadiano y prepara al organismo para la toma de decisiones. En otras palabras: la primera hora del día funciona como una “configuración biológica” del estado interno.
Los detalles
La forma de despertarte dice mucho de tiLa forma de despertar suele revelar el nivel de descanso real, el grado de estrés basal, la relación con el tiempo y la regulación emocional. Por ejemplo, el despertar hipervigilante (personas que abren los ojos y miran inmediatamente el móvil, sienten ansiedad anticipadora, revisan emails y activan el cerebro en “modo amenaza”) suele indicar la existencia de un sistema nervioso ya sobrecargado. “La primera hora del día suele marcar el tono interno con el que afrontamos lo demás.
Si empezamos desde la urgencia, el sobresalto o la hiperestimulación, es más probable que el cuerpo permanezca en modo reactivo durante horas”, nos dice Belén Colomina psicóloga sanitaria y psicoterapeuta humanista que colabora con la aplicación para meditar Petit Bambou. Cada persona se despierta con un humor diferente Getty ImagesEl despertar aplazado (el de esas personas que encadenan alarmas y tardan en salir de la cama) suele indicar la existencia de una deuda con el sueño y desajustes en los ritmos circadianos. Cualquiera de los dos indica una transición mal regulada entre el sueño y la vigilia.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





