
Congreso unicameral del Perú tuvo su último Pleno de la historia luego de 31 años de funcionamiento y termina con una gran desaprobación
El Congreso unicameral del Perú celebró el miércoles 24 de junio de 2026 su última sesión plenaria, poniendo fin a una etapa de 31 años marcada por la desaprobación ciudadana y dando paso al retorno del sistema...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. El Congreso unicameral del Perú celebró el miércoles 24 de junio de 2026 su última sesión plenaria, poniendo fin a una etapa de 31 años marcada por la desaprobación ciudadana y dando paso al retorno del sistema bicameral. Según el Instituto de Estudios Peruanos (IEP), el 87% de los peruanos rechazaba en enero la gestión del Parlamento, consolidándolo como una de las instituciones de menor respaldo en el país. El cierre de una etapa: Congreso unicameral y desaprobaciónEl ciclo del Congreso unicameral se inició en 1995, tras la reforma de la Constitución de 1993 luego del autogolpe impulsado por Alberto Fujimori en 1992.
Desde entonces, el Parlamento funcionó con una sola cámara, una estructura que, según informes del IEP en los últimos años no logró revertir la percepción negativa de la ciudadanía. El último sondeo reveló que solo el 8% aprueba la labor del Congreso, mientras un 3% optó por no opinar. Balance institucional y discurso de despedidaDurante la última sesión del Pleno, el presidente encargado del Congreso, Fernando Rospigliosi Capurro, realizó un balance del periodo 2021-2026.
Los detalles
Aseguró que, pese a las crisis políticas, económicas y sociales, el Parlamento “cumplió un papel decisivo para preservar la democracia, garantizar la continuidad constitucional y sentar las bases de una nueva etapa institucional con el retorno de la bicameralidad”. En su discurso, Rospigliosi destacó la actuación del Congreso durante episodios críticos como la pandemia global, los cambios recurrentes de gobierno y la polarización política. “El Perú estuvo en más de una ocasión al borde del abismo institucional.
No caímos en él porque existió un Congreso que, con todas sus limitaciones y heterogeneidad, mantuvo en pie el orden constitucional. Ese es quizás el mayor logro de este Parlamento”, afirmó el titular del Legislativo. Reforma constitucional y retorno a la bicameralidadUno de los principales legados de este Parlamento, según Rospigliosi, es la aprobación de la reforma constitucional que restablece la bicameralidad, la mayor modificación institucional desde 1993.
El próximo Congreso, que asumirá funciones el 26 de julio de 2026, contará con un Senado y una Cámara de Diputados, lo que, en palabras del presidente del Legislativo, “fortalecerá el debate legislativo, mejorará la calidad de las leyes y consolidará los mecanismos de control y equilibrio entre poderes”. No obstante, voces críticas como la del constitucionalista David Lovatón Palacios, profesor principal de la PUCP, han advertido anteriormente que la reforma fue aprobada “a espaldas de la ciudadanía por un Parlamento no solo con baja aprobación, sino que la mayoría del país repudia”. Lovatón subrayó que “al menos bicameralidad y reelección inmediata de congresistas ya habían sido consultadas mediante el referéndum de diciembre de 2018”, por lo que debió convocarse a una nueva consulta popular.
Qué dicen los expertos
“Nada impide que una reforma constitucional también pueda ser sometida a referéndum si hay acuerdo político en torno a ello”, afirmó Lovatón en una columna publicada en el portal de la Facultad de Derecho de la PUCP. Cambios adicionales y riesgos de la reformaLa reforma constitucional incluyó 53 artículos modificados, entre ellos la reelección inmediata de congresistas, la postulación simultánea a la Presidencia y al Parlamento, y la posibilidad de que los legisladores aumenten el número de escaños por ley orgánica. Lovatón consideró “peligroso” que el número de parlamentarios pueda incrementarse sin reforma constitucional y alertó que el diseño aprobado para la bicameralidad otorga funciones que deberían estar claramente diferenciadas.
Además, la potestad presidencial de disolver el Parlamento ahora solo aplicará a la Cámara de Diputados, mientras que el Senado quedará blindado frente a esta medida, lo que representa un regreso al modelo de la Constitución de 1979. Errores, autocrítica y perspectivasDurante la sesión, Rospigliosi reconoció errores y decisiones que “serán evaluadas por la historia”, y admitió que en ocasiones la coyuntura política primó sobre la técnica legislativa. También agradeció a los expresidentes del Congreso y a los equipos administrativos por su labor en un contexto complejo.
El cierre del Congreso unicameral ocurre mientras la desaprobación social se mantiene en niveles históricos y se abre una nueva etapa institucional con la promesa de mayor equilibrio y debate, pero bajo la sombra de la desconfianza ciudadana y cuestionamientos sobre la legitimidad del proceso de reforma.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





