Drets Socials rectifica y concede a Carme, de 96 años, el grado II de dependencia
Drets Socials rectifica y concede a Carme, de 96 años, el grado II de dependenciaCaso denunciado por ‘La Vanguardia’Hace unos meses le habían denegado este nivel de ayuda a pesar de estar casi ciega, sorda y vivir...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Drets Socials rectifica y concede a Carme, de 96 años, el grado II de dependenciaCaso denunciado por ‘La Vanguardia’Hace unos meses le habían denegado este nivel de ayuda a pesar de estar casi ciega, sorda y vivir solaCarme, fotografiada en marzo por 'La Vanguardia' en su casa de Barcelona LV / Mané Espinosa Josep FitaBarcelona 10/06/2026 06:00 No siempre es así, pero a veces el sentido común se impone. Es lo que ha sucedido afortunadamente con el caso de Carme López, de 96 años y que vive sola. Casi ciega (ve sombras), padece sordera, tiene insuficiencia cardiaca, muy mala circulación en las piernas, usa un caminador para desplazarse por casa, no sale a la calle si no es acompañada, le traen la comida a casa y se la preparan (no puede hacerlo sola), también la duchan (tampoco puede hacerlo por sí misma)… A pesar de esta ristra de dolencias, Drets Socials le denegó este mismo año el grado de II de dependencia, como explicó La Vanguardia en abril.
No obstante, ahora el mismo departament ha rectificado y se lo acaba de otorgar. La familia está muy feliz. “Sentimos un gran alivio porque al fin se ha hecho justicia”, explica su nuera, Marisol (78 años).
Los detalles
La misma Marisol relataba en su día a este diario cómo encontraba el piso cuando visitaba a su suegra. “Siempre hallas pastillas por el suelo. Y es porque en un momento dado se le han caído y no las ve para poder recogerlas”, recordaba.
Sentimos un gran alivio porque al fin se ha hecho justicia”MarisolNuera de CarmeA Carme le llevan la comida a casa todos los días desde el Ayuntamiento de Barcelona. Hay una persona del Consistorio que se la prepara (ella no puede hacerlo sola) los martes y jueves. Y hay otra que la va a duchar los lunes, miércoles y viernes.
Paralelamente, el resto de días de la semana que no son ni martes ni jueves, la mujer de la limpieza, que paga Carme de su bolsillo, le prepara la comida o, si no puede hacerlo, se acerca su hijo, Quim Estrada, 77 años y marido de Marisol. Carme tenía tres hijos. Hace tres años se le murió uno (que vivía con ella), y hace poco más de un año y medio, un segundo.
Qué dicen los expertos
“Todo esto le ha afectado mucho. La ha debilitado”, esgrimía Marisol. Cuando se le murió en el 2023 el primero, con el que vivía, la familia pidió el grado II de dependencia, que no le concedieron.
Y en el 2025 lo volvieron a pedir, con el mismo resultado (la denegación les llegó este 2026). Lee tambiénLe deniegan el grado II de dependencia con 96 años, casi ciega, sorda y viviendo solaJosep FitaSolo le queda un hijo, Quim, que no puede estar mucho por ella porque tiene que cuidar también de Marisol, que tuvo problemas de salud de pequeña –de ahí que su marido tenga que ayudarla en el día a día- y hasta hace poco iba en silla de ruedas por una lesión en el tobillo derecho.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





