
El chef vasco Íñigo Urrechu pierde su batalla legal contra el municipio más rico de España: no podrá poner pérgolas en la terraza de su restaurante de Pozuelo
El juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 31 de Madrid acaba de dirimir la batalla judicial que mantenían el Ayuntamiento madrileño de Pozuelo de Alarcón (el municipio más rico de España si se analiza la renta...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. El juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 31 de Madrid acaba de dirimir la batalla judicial que mantenían el Ayuntamiento madrileño de Pozuelo de Alarcón (el municipio más rico de España si se analiza la renta per cápita de sus habitantes) y el prestigioso chef vasco Íñigo Urrechu, uno de los dueños del Grupo Urrechu, que cuenta dentro de su imperio gastronómico con restaurantes tan conocidos como Zalacaín, El Cielo de Urrechu, Urrechu Velázquez, A’Kangas, La Guisandera de Piñera y Erre by Urrechu en los hoteles Meliá Don Pepe de Marbella y Torre Melina en Barcelona. En una sentencia fechada el pasado 22 de junio, el juzgado desestima el recurso que había presentado uno de los restaurantes del Grupo, el Cielo de Urrechu, ubicado en el centro comercial Zielo, contra la resolución dictada por el Ayuntamiento de Pozuelo, gobernado por el PP, en junio de 2024, que desestimaba a su vez otro recurso de reposición interpuesto por el local contra otra resolución municipal de enero de 2018 que había denegado a los dueños del Cielo de Urrechu instalar dos pérgolas en la cubierta del centro comercial. Esta decisión podría tener impacto directo sobre otros locales gastronómicos en zonas comerciales de la ciudad.
El Cielo de Urrechu es uno de los templos gastronómicos más afamados de Madrid. El restaurante de los famosos, donde es frecuente ver a deportistas, empresarios y a la beautiful people de la sociedad madrileña. El Cielo de Urrechu abrió sus puertas en 2012 como sucursal del primer Urrechu que se inauguró en el Zoco de Pozuelo diez años antes como local gastronómico de referencia de la comunidad de Madrid.
Los detalles
Ubicado en el local 217 del centro comercial Zielo, sus dueños presentaron al Ayuntamiento solicitud de licencia de actividad y obras para ampliar el restaurante. Se les había quedado pequeño porque el negocio iba viento en popa. El objetivo era convertir la planta superior, una terraza, en un nuevo espacio donde servir comidas con grandes vistas al ‘skyline’ de Madrid.
En la terraza, los dueños levantaron hace años “una estructura plegable con varios salones, dos barras, una cocina, un paso de servicios y varias dependencias para el desarrollo de la actividad”, según la documentación a la que tuvo acceso Infobae. La entrada del restaurante está en uno de los pasillos del centro comercial. En ese pasillo, los propietarios también colocaron mesas y sillones a modo de terraza.
Y empezaron a funcionar. Por eso esta parte del local tuvo que ser clausurada en septiembre de 2023. En agosto de 2023, el Ayuntamiento ordenó a los propietarios, como medida cautelar, “la suspensión inmediata de la actividad de restaurante que se viene ejerciendo tanto en la planta superior cubierta como en la terraza de velador instalada en el pasillo de dicho centro comercial”.
Qué dicen los expertos
Una batalla por dos pérgolasComenzó entonces una batalla administrativa. El problema de las licencias se fue solucionando poco a poco. Pero en junio de 2024, el Ayuntamiento tumbó el recurso que el Cielo de Urrechu había presentado contra la decisión municipal de no permitirles instalar dos pérgolas en su cubierta.
La empresa aseguró que estas pérgolas no superaban la altura máxima permitida. Según su defensa, el local está dentro de una zona urbana donde la altura máxima es de cuatro plantas o 16 metros, y el edificio no llega a esos límites. Además, el restaurante argumentó que las estructuras solicitadas son desmontables, de tipo corredera, con toldos enrollables y “abiertas en todos sus lados”, por lo que no generan superficie cubierta ni cambian el volumen del ‘shopping’.
Así que hubo que acudir a la justicia. El Ayuntamiento señaló ante el juzgado que las pérgolas ya habían sido instaladas sin licencia, con material impermeable y mecanismos retráctiles. Según los técnicos, esto configuró “espacios cerrados” y aumentó la superficie operativa del centro comercial, algo expresamente prohibido por la normativa.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




