
El Cid y Escribano, por la puerta grande con una completa corrida de Victoriano Martín en Alicante
Feria de HoguerasEl Cid y Escribano, por la puerta grande con una completa corrida de Victoriano Martín en AlicanteManzanares saca nota con los grises de la A coronada, pero la espada lo deja por el camino Compartir...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Feria de HoguerasEl Cid y Escribano, por la puerta grande con una completa corrida de Victoriano Martín en AlicanteManzanares saca nota con los grises de la A coronada, pero la espada lo deja por el camino Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarEfeAndrés VerdeguerEfe AlicanteEfe AlicanteActualizado Miércoles, 24 junio 2026 - 23:01El Cid y Manuel Escribano lograron dos triunfos distintos con una siempre interesante y completa corrida de Victorino Martín y abrieron la puerta grande. El alicantino José María Manzanares sacó nota en su particular examen con el encaste albaserrada ante sus paisanos. Por los momentos vividos, Manuel Jesús 'El Cid' brindó a Luis Francisco Esplá el primero de la tarde.
Dos carreras que se encontraron de forma recurrente con la de Victorino Martín. El homenaje a Esplá, 50 años de alternativa, hilo conductor de esta Feria de Hogueras, también en el día de San Juan. El Cid sigue en la brecha con 52 tacos en el carnet.
Los detalles
Tuvo mérito, ciencia, gusto, sobria torería y buen toreo su faena a Medianejo. Simplón en los primeros tercios, apretó a Raúl Caricol a la salida del primer para de banderillas. El Cid abrió caminos por la mano de siempre, la zurda.
En una serie larga de naturales convenció la embestida. Alturas y sobre todo distancias para traerse al toro por los vuelos. Cuando lo tuvo metido, lo gozó en redondo, más pastueño.
Por la diestra se abría de forma preclara y repetía. El Cid construyó todo en los medios y al natural volvió a sentirse. El cierre fue por abajo.
Qué dicen los expertos
La boca cerrada y el pinchazo de casi siempre y otra media estocada honda que bastó. Sabrosa y torera la ovación. El triunfo no se le escapó a El Cid con el cuarto, Orador.
Otra lección de torería. Convencido en las primeras embestidas que había sentido con el capote, el torero de Salteras, tras brindar al público, se fue a los medios, citó con la diestra y se puso a torear en redondo. La segunda serie ya se destacó por el mando y la firmeza.
Los vuelos eran los que toreaban, engachaban y soltaban y El Cid ligó así, sin enmendarse, un magnífico de pecho. Los naturales fueron de colocación perfecta y muleta muerta en la cara, valor y temple para tirar de los vuelos hasta exprimir por ahí toda su cadencia. Quedaba otra a derechas con su punto mágico por cómo empujó el muletazo y sacó un tranco más.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





