
El eterno dilema del verano: madres, niños y tres meses de vacaciones
AullidosEl eterno dilema del verano: madres, niños y tres meses de vacacionesEs el bochorno de cada junio. ¿Qué hacemos las madres con los tres meses de vacaciones de los hijos? ¿Nos toca porque sí? Aliviémonos pensando...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: AullidosEl eterno dilema del verano: madres, niños y tres meses de vacacionesEs el bochorno de cada junio. ¿Qué hacemos las madres con los tres meses de vacaciones de los hijos? Aliviémonos pensando eso de mal de muchos, consuelo de tontos.
SONSOLES ÓNEGA Actualizado Miércoles, 24 junio 2026 - 00:01 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar por emailUna madre con su hijo. GETTY IMAGES Sí, vuelve a ser junio. Parecía que nunca llegaría, pero ha llegado con la inclemencia de una borrasca, pero a la inversa: junio siempre llega con un bochorno.
Los detalles
Vuelve a ser el junio de los niños y sus tres meses de vacaciones, entre pitos y flautas. Oigo a compañeras maldecir que los campamentos son un "saca cuartos" que no todo el mundo se puede permitir. Oigo que los abuelos se preparan para el verano de los nietos.
Oigo que la alternativa es una reducción de jornada. O peor: un mes sin sueldo. Oigo estas cosas, sí, y las oigo en la voz de mujeres que luego recogen los platos rotos en los cómputos de la pensión.
Qué quieren que les diga, seguimos asumiendo que nos toca porque sí, porque siglos de historia no se tuercen una mañana. La suerte de nuestra generación es que podemos encender la linterna en la caverna. En todo lo demás ésta, nuestra generación, lo está teniendo mucho más difícil que lo tuvieron nuestros padres.
Qué dicen los expertos
Nosotros, hijos de la EGB, también teníamos casi tres meses de vacaciones, pero ni había móviles con sus riesgos ni había videojuegos ni redes sociales ni suplantaciones de identidad ni sextorsión ni nada de todo eso que hoy multiplica hasta el infinito las preocupaciones de los padres. Así que, en fin, este escrito pretende ser sólo un suspiro en el cuello, un desahogo en el patio de las letras, un no estás sola en el lamento. Aliviémonos pensando eso de mal de muchos, consuelo de tontos.
A mí me hace sentir menos estúpida saber que juego en la misma liga que otras madres que creyeron que podrían con todo sin que su barco hiciera aguas. (Felices tres meses).
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





