El juego de España, como un plato de arroz hervido
Joan Josep PallàsEl juego de España, como un plato de arroz hervidoEl mal debut español 15/06/2026 21:40 Actualizado a 15/06/2026 21:47 Los partidos que se golean antes de jugar a veces se tuercen. Los pronósticos eran...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Joan Josep PallàsEl juego de España, como un plato de arroz hervidoEl mal debut español 15/06/2026 21:40 Actualizado a 15/06/2026 21:47 Los partidos que se golean antes de jugar a veces se tuercen. Los pronósticos eran lógicos, aquí nadie pecó de soberbia (se enfrentaban la selección número tres en el ránking mundial contra la 64 clasificada y su portero, por aportar un dato falsamente aleatorio, tiene 40 años, está valorado en 50. 000 euros y juega en la Segunda División de Portugal), pero el fútbol, de ahí su gracia, es un espacio propicio para las sorpresas.
El problema, más que el pasmoso resultado y la tentación populista de comparar sueldos y prestaciones de los futbolistas de uno y otro equipo, fue la inoperancia de la selección española, muy plana en su propuesta a lo largo de los 90 minutos, sin corregirse en la media parte, cuando el marcador y el juego ya funcionaban como luces de emergencia. Cuando el fútbol se basa en la posesión del balón, de la que desde esta tribuna nunca se renegará, hay que añadir ingredientes para que la propuesta tenga sentido. Una cosa es comer arroz blanco y otra una buena paella.
Los detalles
El equipo de De la Fuente transmitió insipidez, le faltó velocidad de ejecución en cada jugada ofensiva, fue tozudo en sus errores y careció de atrevimiento, léase regate (fue extraño que la alineación no tuviera extremos puros para generar más espacios hasta la entrada de Lamine Yamal) e intrepidez en las conducciones, déficits que señalan a los futbolistas. En cuanto al seleccionador, tardó un mundo en hacer los cambios. Dani Olmo, cuyas virtudes son idóneas para desencallar zonas del campo con mucho tráfico, y Nico Williams, vital para extender el abanico atacante con las dos alas abiertas, entraron ya con las prisas muy presentes.
España empató sin goles contra Cabo Verde sin abrumarla con una avalancha de ocasiones claras. Fueron muchos los merodeos, propiciados por el planteamiento caboverdiano, que cedió metros para comprimirse y cortar el paso del aire, pero escasas las oportunidades de verdad. La mejor la tuvo Oyarzabal merced a una conexión entre Lamine Yamal (pase con el empeine menú de la casa) y Olmo girándose en el área.
Una acción que deja un mensaje de cara al partido contra Arabia Saudí, hoy más importante que ayer y menos que mañana. Vozinha, el portero de Cabo VerdeBUDA MENDES / AFPEl equipo de De la Fuente transmitió insipidez, le faltó velocidad de ejecución en cada jugada ofensiva y fue tozudo en sus erroresA la espera de que España se entone en los siguientes partidos y sus integrantes saquen a pasear los tópicos habituales (“hemos cerrado bocas”, “al principio no creían en nosotros”, como si empatar con Cabo Verde fuera normal), será bueno que en los próximos días se rebaje el tono de las expectativas. Una cosa es golear un partido antes de jugarlo (puede pasar como decíamos al inicio) y otra muy distinta ganar un Mundial antes de disputarlo (“me tatuaré la cara del seleccionador si lo ganamos”).
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





