
El manantial oculto bajo la Ciudad Perdida: hallan agua sobrecalentada en el Atlántico
En el corazón del océano Atlántico, científicos revelaron una conexión inesperada entre el interior de la Tierra y uno de los ecosistemas más extraordinarios del planeta. El descubrimiento de agua sobrecalentada,...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: En el corazón del océano Atlántico, científicos revelaron una conexión inesperada entre el interior de la Tierra y uno de los ecosistemas más extraordinarios del planeta. El descubrimiento de agua sobrecalentada, surgida de una profundidad sin precedentes bajo el macizo de Atlantis, permite entender por primera vez el origen real del fluido que nutre el campo hidrotermal de la Ciudad Perdida, un conjunto de paredes y monolitos descubiertos en el año 2000, que alcanzan los 60 metros de altura y sirven como sitio de ventilación natural oceánica. Este avance representa un paso decisivo para comprender cómo la energía química, y no la luz solar, puede impulsar la vida en los rincones más remotos del mundo.
El campo hidrotermal de la Ciudad Perdida, célebre por sus chimeneas blancas de carbonato y sus manantiales alcalinos ricos en hidrógeno y metano, siempre fue un enigma para la ciencia. Los organismos que habitan allí no dependen de la fotosíntesis, sino de la energía liberada cuando el agua reacciona con las rocas profundas. Hasta ahora, una pregunta clave permanecía sin respuesta: cuál era la fuente última del fluido energético que permite la existencia de este ecosistema.
Los detalles
Para resolver el misterio, un equipo internacional perforó, durante la Expedición 399 del IODP en 2023, un pozo de 1268 metros bajo el lecho marino, en la zona del macizo de Atlantis, aproximadamente a 800 metros al norte de Lost City. La profundidad alcanzada por el pozo U1601C no solo permitió extraer muestras inéditas de peridotitas del manto, sino que, tras detener la perforación, los investigadores lograron recolectar agua en diferentes niveles. El análisis químico de las muestras fue contundente: el agua más profunda presentaba una mezcla en la que hasta el 80 % correspondía a agua de formación nativa, rica en componentes químicos formados a temperaturas superiores a los 300 °C (572 °F).
Esta composición resultó casi idéntica a la del fluido que emerge por las chimeneas de Lost City, confirmando que el combustible del sistema proviene de fuentes subterráneas sobrecalentadas. Un laboratorio natural de procesos extremosEl avance de la perforación y el posterior análisis de las aguas profundas permitieron observar cómo el agua de mar penetra a gran profundidad en la corteza oceánica, reacciona con las rocas del manto y se transforma en un fluido químicamente activo. La composición de este fluido ofrece pistas únicas: bajos niveles de magnesio, altos valores de calcio, y abundancia de elementos como litio, rubidio, cesio y estroncio.
Estos indicadores son característicos de una intensa interacción agua-roca en entornos dominados por gabros y peridotitas, materiales que forman parte del manto terrestre y que rara vez se estudian de forma directa. A partir de los primeros 465 metros del pozo, el agua encontrada fue una mezcla de agua de mar y agua dulce utilizada en la operación. A mayor profundidad, la proporción de agua genuina de formación aumentó de manera clara.
Qué dicen los expertos
Los investigadores subrayan que la química del fluido, con casi todo el magnesio eliminado y grandes cantidades de calcio incorporadas, solo puede explicarse por un contacto prolongado con rocas calientes. Las reacciones que ocurrieron en ese entorno requieren temperaturas elevadas, como las detectadas en el pozo, y demuestran que el proceso no es superficial ni casual. El estudio también mostró que el agua profunda absorbió hidrógeno, metano y otros hidrocarburos, elementos que alimentan la vida microbiana en la Ciudad Perdida.
La evidencia de estos procesos se reflejó en las altas concentraciones de H₂ y CH₄, así como en la presencia de elementos traza y en la modificación de los isótopos del agua. Los datos obtenidos confirman la existencia de una circulación dinámica: el agua de mar desciende, reacciona a gran profundidad con las rocas del manto, se sobrecalienta y asciende cargada de energía química y nutrientes, listos para sostener la vida en las chimeneas hidrotermales. “Nuestros resultados proporcionan la primera evidencia directa de la circulación de fluidos profundos y a alta temperatura a través de litologías gabroicas y ultramáficas bajo el macizo de Atlantis”, explicó el equipo científico.
Esta afirmación marca un antes y un después en la comprensión de los sistemas hidrotermales: por primera vez se documenta la conexión entre los procesos geológicos profundos y la biología de la superficie marina. Implicancias para la vida y la exploración planetariaEl hallazgo no solo responde a un enigma terrestre, sino que también plantea nuevas preguntas sobre la vida en el universo. El campo hidrotermal de Lost City se considera uno de los mejores análogos a los posibles entornos habitables en mundos oceánicos cubiertos de hielo, como Encélado o Europa.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





