
El mercado del coche eléctrico es una burbuja en China: hasta los fabricantes de aspiradoras se lanzan a él
AutomóvilEl mercado del coche eléctrico es una burbuja en China: hasta los fabricantes de aspiradoras se lanzan a élMuchas compañías del sector ya buscan en Europa la salida a la feroz guerra de precios, que está...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: AutomóvilEl mercado del coche eléctrico es una burbuja en China: hasta los fabricantes de aspiradoras se lanzan a élMuchas compañías del sector ya buscan en Europa la salida a la feroz guerra de precios, que está provocada por la masiva entrada de nuevos competidores Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarTrabajadores ensamblan vehículos eléctricos en una fábrica de China. VCGLucas de la CalCorresponsal ShangháiCorresponsal ShangháiSEGUIR AUTORActualizado Miércoles, 8 julio 2026 - 22:38Hay algo que desconcierta a casi todos los extranjeros la primera vez que pasean por Shanghái. No son los rascacielos que parecen no terminar nunca ni las autopistas elevadas por las que circulan miles de vehículos a todas horas.
Lo extraño es el silencio. En una ciudad de casi 30 millones de habitantes, donde el tráfico es incesante, apenas se escucha el rugido de los motores. Los coches y autobuses avanzan como si flotaran sobre el asfalto.
Los detalles
Solo los cláxones impacientes y el tintineo de las bicicletas compartidas rompen una calma impropia de una de las mayores megaciudades del planeta. Basta permanecer unos minutos en cualquier cruce del distrito financiero de Pudong para entender que ese silencio es mucho más que una curiosidad acústica. También es el sonido del cambio de poder en la industria mundial del automóvil.
Mientras los peatones cruzan mirando la pantalla del móvil y los repartidores zigzaguean entre coches eléctricos, los logotipos que desfilan ante los ojos cuentan una historia completamente distinta a la de hace apenas una década. Volkswagen, Toyota o General Motors, que durante años simbolizaron el éxito de los fabricantes extranjeros en China, ya no monopolizan las calles. Ahora dominan nombres desconocidos para la mayoría de los europeos.
Y lo más llamativo es que muchos pertenecen a empresas que hasta hace muy poco fabricaban teléfonos móviles, robots aspiradores, baterías, drones o electrodomésticos. El ejemplo más conocido es Xiaomi. La compañía que revolucionó el mercado de los teléfonos inteligentes con dispositivos baratos y potentes sorprendió cuando anunció en 2021 que entraría en el negocio del automóvil.
Qué dicen los expertos
Ahora, su deportivo eléctrico SU7 es uno de los coches de moda en las grandes ciudades chinas. Su éxito ha terminado de convencer a decenas de empresarios de que fabricar coches ya no es un terreno reservado a las marcas tradicionales. Dreame, conocida por sus aspiradoras robotizadas, prepara ahora el lanzamiento de sus primeros vehículos eléctricos.
Rox Motor, especializada en todoterrenos, fue fundada por el creador de otra popular marca de robots de limpieza. Huawei, aunque evita fabricar coches con su propio emblema, suministra sistemas inteligentes, software y plataformas tecnológicas a varias marcas.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





