El método de los tres precios para ahorrar en el súper sin comer peor
El método de los tres precios para ahorrar en el súper sin comer peorAhorro diarioMirar solo el importe de la etiqueta puede llevar a decisiones engañosas: el precio por kilo o litro, las promociones y el...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. El método de los tres precios para ahorrar en el súper sin comer peorAhorro diarioMirar solo el importe de la etiqueta puede llevar a decisiones engañosas: el precio por kilo o litro, las promociones y el aprovechamiento real del producto son claves para ajustar la compra sin rebajar la calidadEl precio por kilo o litro permite comparar productos más allá del importe que aparece en la etiqueta. Mané Espinosa / Propias Arnau Ruiz 06/07/2026 05:25 Ahorrar en el supermercado no siempre significa llenar menos la cesta. En un contexto en el que la alimentación sigue presionando el presupuesto familiar, la diferencia puede estar en comparar mejor antes de comprar.
El precio grande del lineal es solo una parte de la información: para saber si un producto sale realmente a cuenta conviene mirar también cuánto cuesta por kilo o por litro y si se va a consumir antes de estropearse. Ese es el punto de partida del llamado método de los tres precios, una forma sencilla de ordenar la decisión de compra. Según los últimos datos publicados por el INE, los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron en mayo del 2026 una subida interanual del 2,2%, por debajo del mes anterior, pero todavía en positivo.
Los detalles
La presión es menor que en los peores momentos de la inflación alimentaria, aunque la cesta sigue obligando a afinar. Gemma Reinón, de Català Reinón Abogados, resume el método así: “Antes de comprar, conviene mirar el precio visible, el precio por kilo o litro y el precio real de aprovechamiento del producto”. La idea, añade, es evitar que una compra parezca barata solo porque el importe final del envase es bajo.
“Solo con esa triple comparación puede saberse si una compra es realmente barata o solo lo parece”, apunta Jordi Català, abogado especializado en derecho civil, consumo, vivienda y cuestiones económicas cotidianas. El precio visible no siempre permite compararEl primer precio es el más evidente: el que aparece en la etiqueta del lineal. Es también el que suele decidir muchas compras rápidas.
“Es el que decide muchas compras impulsivas, pero también puede inducir a error si se compara un envase pequeño con otro más grande, una marca con otra o una oferta que obliga a comprar más cantidad de la necesaria”, advierte Reinón. El importe que aparece en la etiqueta puede resultar engañoso si no se compara también el precio por kilo, litro o unidad equivalente. iStockLa legislación española obliga a indicar el precio de venta y, con carácter general, el precio por unidad de medida, precisamente para facilitar la comparación.
El Real Decreto 3423/2000 establece que esa información debe servir para que el consumidor pueda evaluar precios con mayor conocimiento de causa. En la práctica, significa que el dato relevante no siempre es si una bandeja cuesta 2,95 euros o 3,40 euros, sino cuánto se paga por el kilo, el litro o la unidad equivalente. Català insiste en este punto: “El segundo precio es el más útil: el precio por unidad de medida.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





