El Mundial visto desde el más allá
John CarlinEl Mundial visto desde el más alláLA COMEDIA HUMANA 19/07/2026 00:30 Las tres de la tarde hoy en Nueva York, cuando arranque la final de la Copa del Mundo, es el momento indicado para que por fin aterricen...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: John CarlinEl Mundial visto desde el más alláLA COMEDIA HUMANA 19/07/2026 00:30 Las tres de la tarde hoy en Nueva York, cuando arranque la final de la Copa del Mundo, es el momento indicado para que por fin aterricen los extraterrestres y analicen la conducta de la especie dominante del planeta Tierra. Gracias a su tecnología avanzada observarán que, salvo unas tribus perdidas en el Amazonas o la mitad de aquella nación pagana llamada Estados Unidos, la casi totalidad de Homo sapiens tendrá los ojos pegados religiosamente a un aparato primitivo llamado televisor. Su primera conclusión, o teoría, será la que propuso una vez un escritor llamado Geoff Dyer.
Que el fútbol es “un fenómeno cultural y deportivo tan absorbente que unos visitantes de otra galaxia podrían concluir, con toda lógica, que nuestro planeta adquirió su forma en deferencia al balón alrededor del cual giran la vida semanal y el ciclo de las temporadas”. Seres impolutamente racionales, los recién llegados de una civilización superior harán –en nanosegundos– un análisis de las reglas del deporte, y de todos los partidos disputados de la historia de los Mundiales, y se quedarán perplejos ante la frecuencia con que los resultados no corresponden ni con la lógica ni con la justicia. Oriol MaletEl error –o el pecado– original es que a los árbitros se les otorgan poderes divinos, pero son tan falibles como el resto de estas extrañas criaturas, los humanos, esclavos más de la pasión que de la razón.
Los detalles
En vez de actuar juntos por el bien planetario se dividen en tribus, se inventan unas cosas llamadas banderas y no entienden mayor gloria o felicidad que derrotar a aquellos que visten otros colores. La guerra es una constante de la humanidad. El fútbol, una metáfora de ello: más benigna que la guerra con balas, pero emerge de los mismos sentimientos de odio al prójimo, fenómeno también conocido como nacionalismo.
Una radiografía del actual Mundial ofrecerá a los extraterrestres más luz. Particularmente reveladora les resultará la semifinal del miércoles pasado entre Inglaterra y Argentina, dos países que hace no mucho fueron a la guerra de verdad. Aquel conflicto fue descrito por un humano inusualmente lúcido, Jorge Luis Borges, como “dos calvos peleándose por un peine”.
La misma definición se podría atribuir a la mayoría de las carnicerías bélicas que se han organizado a lo largo de los siglos en el planeta azul. Pero en este caso el absurdo se llevó a extremos desconocidos. El fútbol emerge de los mismos sentimientos de odio al prójimo que la guerra con balasMurieron unas mil personas gracias a la disputa entre dos países por unos inhóspitos trocitos de tierra en medio de un océano, cuyo valor para las dos partes no es más que fruto de la vanidad que rige el comportamiento humano.
Les cuesta reconocerlo, así que se inventan argumentos para dignificar su pequeñez mental. Las Malvinas deben ser argentinas por proximidad geográfica (a 1.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




