
Ernesto Samper se desmarcó de Iván Cepeda y dejó en claro que no es momento para “desobediencias civiles pacíficas”
En una declaración pública que recibió comentarios a favor y en contra en las redes sociales, el expresidente Ernesto Samper tomó distancia el martes 30 de junio de la propuesta del senador y excandidato presidencial...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: En una declaración pública que recibió comentarios a favor y en contra en las redes sociales, el expresidente Ernesto Samper tomó distancia el martes 30 de junio de la propuesta del senador y excandidato presidencial Iván Cepeda de promover una desobediencia civil y pidió que las denuncias sobre el mandatario electo Abelardo de la Espriella se tramiten ante las autoridades judiciales colombianas; además de hacer un claro llamado al nuevo gobernante. Samper, que comandó los destinos del país entre 1994 y 1998 pese al fuerte escándalo del Proceso 8. 000 y la presunta filtración de dineros del narcotráfico a su campaña presidencial, fue claro en señalar que este no es momento ni para “desobediencias civiles pacíficas” ni tampoco, en una alusión al abogado de ultraderecha que será el nuevo inquilino de la Casa de Nariño, para “empalmes vengativos”.
Todo esto lo que haría sería escalar aún más la polarización en el país. El pronunciamiento del exmandatario llegó después de escuchar las intervenciones públicas del presidente electo y del excandidato presidencial, en un escenario marcado por el anuncio de Cepeda de que no reconocerá al nuevo gobierno si no se cumplen varias condiciones: entre ellas, la necesidad de que el jefe de Estado entrante renuncie a la nacionalidad estadounidense y el freno a cualquier intento de extraditar al presidente saliente Gustavo Petro. En su pronunciamiento, el exmandatario liberal dijo que acompañó “lealmente” a Cepeda por compartir su proyecto de cambio y que tampoco tuvo problema en reconocer al presidente electo cuando el propio senador lo hizo, pero trazó un límite político y jurídico sobre lo que debe venir ahora.
Los detalles
“Estas denuncias tienen que ser investigadas, examinadas y decididas respetando el debido proceso por las autoridades judiciales colombianas. Óiganlo bien, colombianas”, afirmó. Asimismo, el ex jefe de Estado hizo énfasis en el clima político posterior a la campaña.
“Lo que más me preocupa es que estos episodios están demostrando que la polarización que se vivió en la campaña no solamente continúa, sino que se está incrementando”, destacó Samper en su declaración, en la que prefirió ser cauto y buscar que se lleve a cabo un gran acuerdo nacional con miras al próximo cuatreinio, en el que el país necesita, desde su óptica, unión y paz. Así es el gran acuerdo nacional que propone Ernesto Samper En su postura, el exmandatario fue claro en que es necesario establecer diálogos para evitar un clima de violencia. “Yo creo que estos no son tiempos para hablar de empalmes vengativos o para hablar de desobediencias civiles, así sean ellas pacíficas, sino para encontrar a través de un gran acuerdo nacional todo lo que nos puede unir”, reiteró el exmandatario, que propuso en consecuencia que se desarme el discurso tanto del oficialismo como de la oposición.
En su posición, Samper no relativizó las acusaciones en circulación, pues fue enfático en señalar que son “preocupantes” tanto las denuncias del senador sobre el presidente electo como las observaciones de De la Espriella sobre el gobierno de Petro. Pero pese a ello, agregó, la disputa no debe resolverse por fuera de las instituciones, e hizo –si se quiere– un paralelismo con la Copa del Mundo de la FIFA que disputa con éxito la selección Colombia. “Quiero invitar para que esta polarización no termine como los partidos del Mundial en penales, sino simple y sencillamente en un libre enfrentamiento que ya se resolvió y al cual tenemos nosotros que contribuir a través de la concordia y de una política de convivencia”, puntualizó el exmandatario, en el sentido de que, desde su óptica, la discusión ya no se limita a las diferencias entre el presidente electo y el bloque que lo cuestiona.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





