
Secretario de Seguridad de Bogotá con duro mensaje atribuyó inseguridad al Gobierno Petro: “No hay política de seguridad”
El secretario de Seguridad de Bogotá, César Restrepo, alegó que la situación de seguridad en la ciudad y en el país requieren un esfuerzo coordinado entre el Gobierno nacional y los mandatos distritales y criticó...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: El secretario de Seguridad de Bogotá, César Restrepo, alegó que la situación de seguridad en la ciudad y en el país requieren un esfuerzo coordinado entre el Gobierno nacional y los mandatos distritales y criticó duramente la falta de una política clara en materia de seguridad durante la administración Petro. En entrevista con Canal Capital, Restrepo sostuvo: “El éxito de la seguridad en el país depende de una coordinación y de una corresponsabilidad entre nación y ciudades. Si eso no hay, pues pasan los desafíos que pasan en Colombia en el día de hoy.
”Restrepo fue enfático al rechazar que existan simplemente “cortocircuitos” con el Gobierno nacional, sino que, según él, el problema es más profundo: “No es que haya un cortocircuito, es que no hay energía. No hay política de seguridad, nunca hubo política de seguridad. De manera equivocada, creyeron que unas negociaciones con unos criminales iban a relevar de la presión de seguridad a un país, cuando policía, ejército, armada, fuerza aérea requerían inversiones”, sostuvo.
Los detalles
El funcionario distrital enumeró una serie de consecuencias de este desbalance, que ha resultado, desde su criterio que “tenemos más de cien helicópteros en el piso. Tenemos marihuana y cocaína fluyendo desde las zonas de cultivo sin ningún control, llegando a las ciudades donde a la Policía Nacional le toca perseguir como la aguja en un pajar a la droga. Así que no hay cortocircuito.
Nunca el Gobierno Nacional entendió que la seguridad es la base sobre la cual todo el resto de los derechos de los ciudadanos pueden cumplirse”, aseguró. En cuanto al estado de la justicia y la capacidad institucional para enfrentar la criminalidad, el funcionario alertó sobre la desactualización del entramado legal frente a las nuevas modalidades delictivas. “Resulta que estamos peleando con las herramientas para una pelea de hace quince años.
Si no hay una adecuación del marco jurídico para la lucha contra el crimen, el crimen va a ir ganando más energía de la que ha ganado durante los últimos años”, señaló Restrepo. Se requiere un cambio en las leyes, dijo el secretario de SeguridadTambién comentó que, al menos seis años atrás, en 2020, el Congreso no actualiza las leyes para combatir los delitos actuales, que están permeadas por la brecha tecnológica. Por eso la urgencia de modificar la normativa vigente y trajo a colación el caso del presunto asesino británico de la joven modelo, Natalia Villalba, cuya captura requirió uso de tecnologías de monitoreo especiales, tras su fuga a Quito, Ecuador.
Qué dicen los expertos
El secretario afirmó que “hoy en día los delitos se coordinan a través del ciberespacio, a través de muchos servicios que se integran al campo electrónico. Las herramientas con las que tenemos para luchar hoy en día no son suficientes. Aquí tenemos una ley de habeas data que no le permite a la Policía hacer identificación de registros de marcación de celular en torres de celular en tiempo real.
Entonces, mientras nosotros luchamos con herramientas para hace treinta años, el crimen juega con la tecnología”. De la misma manera, el funcionario del Distrito Capital concluyó que la discusión no debe únicamente centrarse en el aumento de penas o en la restricción de derechos, pero sí en un cambio de las normas a la realidad actual. “Ya verán los amantes de la palabra fascismo, que creo que es que es una que les gusta, que argumentan el fascismo, van a ponerse en contra de eso.
Y le voy a decir una cosa: si no se cambian las normas, los delincuentes van a seguir viviendo en un paraíso”, dijo. Agregó que “no es culpa de los jueces y no es culpa de los fiscales, es que como sociedad queremos tener seguridad, pero no queremos entender qué significa eso en términos de aporte para cerrarle el espacio a los violentos, a los criminales y a las personas incívicas. Yo como ciudadano, en un régimen democrático, no tengo ningún problema en contribuir a que haya seguridad”.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





