
Estados Unidos impuso nuevas sanciones dirigidas a la agencia iraní que intenta controlar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz
La administración de Donald Trump impuso nuevas sanciones contra Irán dirigidas a la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, la agencia creada por Teherán para supervisar el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz,...
Surgen avances clave en el escenario mundial. La administración de Donald Trump impuso nuevas sanciones contra Irán dirigidas a la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, la agencia creada por Teherán para supervisar el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, en medio de una escalada militar y diplomática entre ambos países. Las sanciones se anunciaron el miércoles por la noche, instantes después de que fuerzas estadounidenses atacaran una instalación militar iraní tras derribar drones de ataque lanzados por Irán. Horas más tarde, la Guardia Revolucionaria iraní respondió con un ataque contra una base de Estados Unidos en Medio Oriente.
La medida forma parte de la campaña de presión económica y militar impulsada por Washington para forzar un acuerdo con Irán que permita poner fin a la guerra y restablecer la circulación marítima en el estrecho de Ormuz, una vía por la que normalmente transita cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural del mundo. El presidente Donald Trump sostuvo que las conversaciones continúan y aseguró que un acuerdo está próximo. “Quieren mucho llegar a un acuerdo”, afirmó durante una reunión de gabinete celebrada el miércoles.
Los detalles
“Hasta ahora, no lo han logrado. No estamos satisfechos, pero lo estaremos; o eso, o tendremos que terminar el trabajo”. Las nuevas sanciones apuntan a la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico y a cualquier persona o entidad que coopere con esa agencia iraní, encargada de autorizar el paso de embarcaciones y cobrar peajes que, según Estados Unidos, podrían alcanzar hasta 2 millones de dólares por barco.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, justificó las medidas al acusar a Teherán de utilizar el estrecho como mecanismo de presión económica internacional. “El último intento del ejército iraní de extorsionar el comercio marítimo mundial es prueba de que la furia económica ha dejado al régimen desesperado por dinero en efectivo”, declaró Bessent en un comunicado. La Guardia Revolucionaria iraní defendió el nuevo sistema de control marítimo y sostuvo que la única vía segura para navegar por el estrecho es el corredor establecido por Teherán.
Además, advirtió que cualquier embarcación que se aparte de esa ruta enfrenta riesgos y posibles ataques. El bloqueo iraní sobre el estrecho de Ormuz desencadenó una crisis energética internacional desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, el pasado 28 de febrero. Desde entonces, los precios internacionales del petróleo, del gas y de otros derivados energéticos registraron fuertes aumentos.
Qué dicen los expertos
Especialistas del sector energético advirtieron que, aun si el estrecho reabre en el corto plazo, la normalización del transporte marítimo y de los precios globales podría demorar semanas o incluso meses. Mientras tanto, Washington mantiene bloqueados los puertos iraníes desde hace más de un mes. Trump aseguró que esas restricciones continuarán hasta la firma de un acuerdo definitivo con Teherán.
“Seguirá en pleno vigor y efecto hasta que se alcance, certifique y firme un acuerdo”, afirmó el mandatario republicano sobre el bloqueo impuesto por Estados Unidos. Las sanciones y los ataques militares ocurren en uno de los momentos de mayor tensión diplomática entre ambos países en los últimos años. Washington y Teherán sostienen negociaciones intensas para intentar alcanzar una salida política que permita frenar el conflicto y evitar una escalada mayor en Medio Oriente.
Sin embargo, las acciones militares recientes complicaron el escenario. El ejército estadounidense informó el lunes ataques “en autodefensa” contra plataformas de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes que, según Washington, colocaban minas en la región. Los ataques del miércoles contra la instalación militar iraní añadieron un nuevo foco de tensión en medio de las conversaciones diplomáticas.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





