
Fue el primer kiosco 24 horas del país, se volvió viral y ahora cerrará para siempre: “El negocio debería darme lo mínimo para vivir”
Durante la última semana, Marito Adami, dueño del kiosco ubicado en Callao 1352, Recoleta, anunció el cierre de su local tras cuarenta años de actividad. La decisión responde a que la facturación diaria resulta...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Durante la última semana, Marito Adami, dueño del kiosco ubicado en Callao 1352, Recoleta, anunció el cierre de su local tras cuarenta años de actividad. La decisión responde a que la facturación diaria resulta insuficiente para cubrir el alquiler y los servicios del comercio. El caso se volvió viral en redes sociales y motivó muestras de apoyo entre vecinos, clientes y empresas.
Adami relató en Infobae en Vivo que actualmente necesita vender $100. 000 diarios para afrontar los costos fijos del negocio, pero solo consigue $40. 000 corresponden a transferencias y no circula efectivo.
Los detalles
“Estoy muy emocionado. Cuarenta años no es poco, como dice el tango”, dijo el comerciante. Según Adami, el alquiler se fijó en tres mil dólares mensuales, equivalentes a unos cinco millones de pesos, a lo que se suman gastos de luz por trescientos mil y otros servicios.
El dueño del kiosco sostuvo que la situación económica cambió a partir de los últimos dos años y destacó: “Ya es poco honorable para mí seguir trabajando veinte horas por día y poniendo dinero cuando el negocio debería darme lo mínimo para vivir”. El local, conocido como el primer kiosco veinticuatro horas del país, se encuentra en una zona céntrica de la Ciudad de Buenos Aires. Adami aseguró que en épocas anteriores podía cubrir el alquiler con la recaudación de un fin de semana, mientras que ahora debe recurrir a ahorros personales y a su jubilación para solventar los gastos.
El comerciante señaló que la caída de ventas también se vincula con la competencia de cadenas y farmacias, la diversificación de puntos de venta y los cambios en los hábitos de consumo. “Yo temo agarrar una depresión. La verdad que todavía estoy vivo porque está abierto”, dijo con melancolía.
Qué dicen los expertos
Historia de vida y trayectoria en el barrioAdami comenzó a trabajar en el kiosco en la década de 1990, tras una extensa carrera en la Fuerza Aérea Argentina. Ocupó cargos administrativos y estuvo a cargo de pilotos de presidentes, según relató durante su testimonio. Ingresó al comercio como empleado eventual y, en 1997, asumió la titularidad del local.
Adami mencionó que los empleados se convirtieron en socios y que la relación con el equipo siempre fue cercana. El comerciante recordó que durante los primeros años el negocio funcionaba con varios empleados y lograba una facturación suficiente para cubrir los costos y generar ganancias. Su experiencia incluyó la apertura de un segundo local en el barrio.
El kiosco, situado en el corazón de Recoleta, se convirtió en un punto de encuentro para vecinos, estudiantes y personalidades reconocidas. Entre los clientes habituales, Adami mencionó a figuras como María Kodama y Roberto Giordano, además de políticos, escritores y actores. Con el paso del tiempo, Adami enfrentó diferentes contextos económicos y políticos.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





