
Gabriel Rufián, el auge del líder (percibido como) auténtico
El orador novato se pone en pie y agarra el micrófono con la mano izquierda. Corre el mes de febrero de 2014. El lugar, una pequeña sala de una biblioteca pública del barrio de Trinitat Vella, en Barcelona. Hay, como...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. El orador novato se pone en pie y agarra el micrófono con la mano izquierda. Corre el mes de febrero de 2014. El lugar, una pequeña sala de una biblioteca pública del barrio de Trinitat Vella, en Barcelona.
Hay, como mucho, 30 asistentes. El orador novato se llama Gabriel Rufián, trabaja en una ETT en la selección de personal. Se mete la mano derecha en el bolsillo porque está nervioso: es la primera vez que va a hablar en público en un acto político.
Los detalles
Lo va a hacer en representación de la asociación a la que se ha adherido no hace mucho, Súmate, una formación también reciente, independentista y castellanohablante, creada bajo el impulso del procés. A Rufián le ha precedido en el uso de la palabra el padre Manel, un conocido y querido cura de barrio, que lo ha hecho muy bien. Tanto, que alguien de entre el público exclama: “Lo vas a tener difícil después del cura, ¿eh, amigo?
Una gracia soltada en el momento más inoportuno, justo cuando uno se va a estrenar. Pero el orador novato encaja el comentario y, con claridad y sin mucho titubeo, habla, entre otras cosas, de que Cataluña aporta a España más de lo que recibe, de que está bien ser solidario, pero solo si uno así lo decide, y de que está harto de perder batallas y de que quiere ganar una por esta vez. Instintivamente, a la mitad de la charla saca la mano derecha del bolsillo y empieza a utilizarla para refrendar con gestos sus frases.
Termina y le aplauden tanto como al cura. Acaba de nacer un político. “Aún me ponen ese vídeo”, reconoce Rufián.
“Porque está grabado”. Es cierto: si quieren verlo, consulten en YouTube.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





