
Gana Sánchez con el teatrillo con Trump, pierde España
El último escañoGana Sánchez con el teatrillo con Trump, pierde EspañaCrece en Europa la sensación de que España es un país desleal y que no se compromete con la defensa de la UE frente a Rusia y otras amenazas...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. El último escañoGana Sánchez con el teatrillo con Trump, pierde EspañaCrece en Europa la sensación de que España es un país desleal y que no se compromete con la defensa de la UE frente a Rusia y otras amenazas Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarEl presidente Pedro Sánchez llegando a Ankara (Turquía). EFEIñaki EllakuríaSEGUIR AUTORActualizado Jueves, 9 julio 2026 - 00:01 Audio generado con IAEspaña se presentó a la decisiva cumbre de la OTAN enredada en el vital debate, sin duda, de si la imputada esposa de Pedro Sánchez debía recibir el permiso del juez para asistir a Ankara con el fin de ejercer de florero, que es la función que les corresponde a todas las parejas -hombres y mujeres- de los presidentes y primeros ministros en este tipo de encuentros internacionales.
La polémica en torno a Begoña Gómez da cuenta del dominio de la opinión pública que ha alcanzado el sanchismo, que marca e impone la agenda político-periodística; también es representativa de cómo desconectó la conversación pública española de la realidad internacional para meterla en una burbuja provinciana en la que resulta más importante que Gómez no pueda acompañar a Sánchez, y así seguir engordando el relato victimista del lawfare, que el insólito hecho de que la mujer del presidente esté imputada en un feo caso de tráfico de influencias. En la estrategia del Gobierno de instrumentalizar la política internacional para adecuarla a su discurso en España, cultivando la figura de Sánchez como voz de la izquierda no alineada, se debe enmarcar el choque con Trump.
Los detalles
Repetitivo y cansino, aún beneficia a dos dirigentes muy cuestionados: a Sánchez le permite seguir presentándose como la némesis de un personaje que repugna a buena parte de la población española -y eso da votos y apoyo popular-, mientras que Trump hace de tipo duro con los parásitos y vagos europeos, papel que tanto agrada a sus votantes MAGA, pero con la certeza de que atacar a España como chivo expiatorio le sale gratis. En cambio, para España la estrategia de su presidente no es gratuita.
Ya puede Sánchez estar satisfecho por sortear la cumbre de la OTAN manteniendo el gasto español del 2% del PIB -del cual la inversión en armas y tecnología es solo del 33%- y no el 5% de lo acordado, pero solo ahonda en la sensación europea de que España, desde su hipotético refugio mediterráneo, como si fuera un país neutral, es insolidaria y desprecia la amenaza de Putin a Europa.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





