
Hacienda moderniza el “terror de los narcos” y se gasta 2,6 millones de euros en dos lanchas de asalto para seguir cazando a los veleros de la coca
La Agencia Tributaria se gastará 2,6 millones en modernizar la capacidad operativa de la ‘joya de la corona’ de la flota de su unidad de élite, Vigilancia Aduanera. El Ministerio de Hacienda adjudicó el pasado 19 de...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. La Agencia Tributaria se gastará 2,6 millones en modernizar la capacidad operativa de la ‘joya de la corona’ de la flota de su unidad de élite, Vigilancia Aduanera. El Ministerio de Hacienda adjudicó el pasado 19 de junio el contrato para que el buque Fulmar, conocido dentro del cuerpo como el “terror de los narcos”, cuente con dos lanchas de asalto y dos nuevos pescantes con los que seguir interceptando los barcos que traen cocaína a través del Atlántico, generalmente veleros. Los trabajos correrán a cargo de la empresa gallega Gauzón Ibérica, que también suministra a la Armada Española.
Vigilancia Aduanera tiene dos buques de operaciones especiales, que son auténticos depredadores en el mar. Uno de ellos es el ya veterano Petrel I, fabricado en 1993 como barco oceanográfico. Y el otro es el Fulmar (ambos fueron bautizados con nombres de aves marinas de la misma familia), un patrullero de altura de 61 metros de eslora fletado en 2006, especializado en labores de lucha contra el narcotráfico y el contrabando gracias a su alta velocidad y su gran maniobrabilidad.
Los detalles
Construido para navegar tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo, está dotado de un helipuerto para operaciones de evacuación de heridos o transporte rápido de personal, dos lanchas de asalto para ocho tripulantes y una autonomía de hasta 4. 000 millas sin repostar. Pero aunque Vigilancia Aduanera está muy orgulloso de su “terror”, reconoce que tiene “carencias”.
En concreto, en las embarcaciones auxiliares, que son el medio usado por el buque para “interceptar, asaltar, perseguir y abordar sus objetivos”. Ya en el año 2015 se sustituyó la embarcación de estribor tras gastarse 314. Esta lancha sufrió un accidente en marzo de 2023 en el curso de una operación, fruto de la cual se tuvieron que sustituir los equipos de comunicaciones y reparar y renovar los sistemas de izado de la misma.
Además, dada la antigüedad de la embarcación de babor (que es la original del buque) y los daños sufridos por la de estribor, la Agencia Tributaria “considera necesario sustituir ambas embarcaciones por otras de mayor manga, puntal y eslora y, en consecuencia, más pesadas. Hay que indicar, además, que estas embarcaciones cumplen una doble función: la indicada de abordaje de objetivos y la de rescate rápido de personal propio o ajeno, función que es exigible a buques del porte del Fulmar por los convenios internacionales de seguridad en la mar, manifestada en la obligatoriedad de disponer a bordo de este tipo de botes”. También los pescantes para izarEs decir, la Agencia quiere lanchas más grandes, por lo que también necesita sustituir los pescantes que las lanzan y las recogen del agua, “dado que los actuales no tienen ni la capacidad de carga ni el tamaño adecuado para las embarcaciones nuevas”, señala la memoria del contrato.
Qué dicen los expertos
“Por todo ello es necesario proceder a la renovación de los equipos indicados, sustituyéndolos por otros nuevos, más eficientes y más adecuados para las funciones auxiliares de asalto y abordaje imprescindibles para seguir llevando a cabo con éxito las funciones de vigilancia y represión del contrabando y otros delitos”. Hacienda pensaba gastarse hasta 3,3 millones de euros en esta importante renovación: 1,15 millones en los pescantes, 1,25 millones en las dos lanchas y 900. 000 euros en mano de obra e instalación.
Pero al final solo invertirá 2,6 millones tras aprobar la oferta recibida por Gauzón Ibérica, que tuvo que realizar un informe para justificar esa oferta calificada como “baja desproporcionada”. Esta firma argumentó que sus materiales son más económicos por diversos acuerdos que mantiene con proveedores y que dispone de una estructura operativa con equipo técnico y medios propios distribuidos estratégicamente (Ferrol, Cádiz y Las Palmas), “lo que le permite reducir tiempos de respuesta y desplazamiento, disminuir costes logísticos y operativos, mejorar la coordinación de equipos y garantizar disponibilidad inmediata de personal y medios”. ¿Y cómo serán las dos nuevas lanchas de asalto?
Estarán construidas con casco rígido de aluminio marino. “El casco de planeo estará construido en V profunda, adecuado para alcanzar altas velocidades en condiciones ambientales adversas”, explica la Agencia Tributaria. La eslora será de 9,10 metros y la manga de tres metros.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





