
Beto Casella con Fernando Marín: su desaliento con la política y el emotivo recuerdo de sus padres
Hay reencuentros que solo necesitan una mesa de por medio para reactivar la complicidad de décadas. En la nueva entrega de Proyecto 86 —el ciclo audiovisual que se emite cada lunes por el canal de YouTube de Infobae—,...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Hay reencuentros que solo necesitan una mesa de por medio para reactivar la complicidad de décadas. En la nueva entrega de Proyecto 86 —el ciclo audiovisual que se emite cada lunes por el canal de YouTube de Infobae—, Fernando Marín recibe a Beto Casella, un indiscutido número uno de los medios con quien compartió no solo redacciones en los años 90, sino también el éxito teatral Encuentro de Genios. Beto se entrega a una conversación profunda, filosa y marcadamente política.
Recorre sus orígenes familiares y su identidad como un “peronista desalentado y abatido”, disparando definiciones quirúrgicas sobre líderes políticos de la historia nacional. Sin embargo, el punto más alto del encuentro se produce cuando el periodismo le cede el paso a la emoción más pura: Casella se quiebra al recordar la devoción de su madre, la Tana, y relata el doloroso proceso de ver a su padre perder la razón, configurando un retrato humano tan honesto como conmovedor. Fernando Marín: Beto, nos conocemos desde el año 90, 91 y quiero decirle solo una cosa al público: yo te conocí con traje cruzado, corbata y trabita.
Los detalles
Hoy te veo tan distinto y me pregunto cuál de los dos Betos es el verdadero. Beto Casella: En cuanto a la pilcha... yo siempre fui medio payaso, qué sé yo.
A los veintipico andaba con un enterito, me hacía mi propia ropa y me la remendaba. Cuando llego a la gráfica en esa época, a la Editorial Atlántida —que además tenía exclusividad y era la editorial—, te pedían que fueras a las entrevistas más o menos bien, no podías ir de zapatillas, ¿viste? Así que yo toda esa etapa de la gráfica andaba con mi saquito y con mi carpetita…FM: Claro, son las dos caras de la moneda con vos.
En un momento que te vi con otro estilo me asusté y pensé: “¿Este tipo se volvió loco? BC: Mirá, el primer programa que hago en tele fue en el año 94 con Carolina Perín, se llamaba Viva la Tarde. Desde el primer programa tenía que usar saco, y yo lo padecía porque detesto el saco.
Qué dicen los expertos
Ahora, cuando ya me instalo en la tele, rindo bien y tengo éxito… el éxito te da un poquito de impunidad para decir: “Che, vengo en remera”, ¿viste? Fue un alivio sacarme el saco en la televisión y no usarlo nunca más. Ahora me pongo un saco solo para ir a un casamiento.
FM: Me viene el teatro a la mente, donde un día fuimos socios e hicimos un éxito descomunal con una obra que se llamó Encuentro de Genios, que vos la habías escrito. ¿Por qué pensaste en mí para producirlo? BC: Vos traías un bagaje de productor que yo respeto mucho, porque sos de los tipos que marcaron el camino en muchos aspectos de la tele, la radio y el teatro.
A mí se me había ocurrido una obra de teatro donde se cruzaran en una cena Einstein, Freud, Woody Allen, John Lennon y Perón, así de arbitrario. Por supuesto que los diálogos estaban extraídos de frases que ellos habían pronunciado o habían estado cerca de pronunciar, y quedaba una charla divina. Para darle un contexto de realidad, la idea era que se eliminaran entre ellos tipo Gran Hermano; votaban entre ellos quién tenía que ir dejando la cena.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





