
La capital española de las cigüeñas está en Extremadura: tiene tres colonias que se reparten entre la iglesia, un humedal y un monumento natural
En Malpartida de Cáceres, el regreso anual de las cigüeñas es el acontecimiento que define el pulso de la localidad. El crotoreo de estas aves marca el inicio de una temporada que convierte al municipio en un punto...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. En Malpartida de Cáceres, el regreso anual de las cigüeñas es el acontecimiento que define el pulso de la localidad. El crotoreo de estas aves marca el inicio de una temporada que convierte al municipio en un punto neurálgico para la observación y conservación de la cigüeña blanca. Además, la localidad extremeña ostenta desde 1997 el reconocimiento de Pueblo Europeo de la Cigüeña, distinción concedida por la Fundación EuroNatur en función de la singularidad de sus tres colonias y las acciones de preservación que impulsa el ayuntamiento.
La concesión de este título, según detalla el propio consistorio en su página web, se fundamentó en dos aspectos clave. El primero es la coexistencia de una colonia urbana sobre edificios históricos del casco antiguo y otra ubicada en el entorno natural del Monumento Natural de Los Barruecos. El segundo aspecto es la continuidad de la llamada Semana de la Cigüeña, evento que se organiza sin interrupción desde 1990 y que ha consolidado el compromiso de la población con la divulgación y protección de la especie.
Los detalles
Entre rocas y campanariosEl municipio de Malpartida de Cáceres presenta una estructura poco habitual en cuanto a la distribución de los nidos. La colonia urbana se extiende principalmente sobre la iglesia y sus inmediaciones, mientras que en el llamado Humedal de la Cigüeña se han instalado veinticuatro postes que soportan nidos al lado de una zona inundada, formando una colonia artificial. En el entorno natural de Los Barruecos, los nidos se asientan directamente sobre grandes bolos graníticos, lo que ofrece un ejemplo de nidificación en estado natural que, según la Fundación EuroNatur, resulta excepcional en el contexto europeo.
El ciclo anual de las cigüeñas en Malpartida de Cáceres se inicia en diciembre, cuando las primeras aves regresan a sus nidos. A partir de ese momento, el crotoreo se convierte en parte del paisaje sonoro del municipio. Durante la primavera, el proceso reproductivo se intensifica: el macho y la hembra alternan la incubación de los huevos y la alimentación de los pollos, quienes dependen de los recursos alimenticios que ofrecen las charcas y prados cercanos.
En abril, los cigoñinos ya son visibles en lo alto de los nidos y presentan un pico de color negro que se irá tornando anaranjado al final de la temporada. Hacia julio, los pollos están listos para su primer vuelo. Es entonces cuando las familias de cigüeñas inician su migración tradicional hacia regiones como Níger o Mali, cruzando el estrecho de Gibraltar en una travesía que ha sido documentada por la propia Fundación EuroNatur.
Qué dicen los expertos
Sin embargo, este comportamiento migratorio está sujeto a cambios. Informes recientes del ayuntamiento señalan que muchas cigüeñas han reducido sus desplazamientos hacia África, ya que encuentran alimento suficiente en las vegas del Guadiana y del Guadalquivir, especialmente en zonas de regadío y vertederos. Este fenómeno se atribuye tanto a la abundancia de recursos como a las modificaciones en el clima.
Donde el granito y el agua cuentan historiasEl Monumento Natural de Los Barruecos, declarado espacio protegido por la Junta de Extremadura en 1996, constituye uno de los principales enclaves de la colonia local. El paisaje combina grandes bolos graníticos y láminas de agua procedentes de cuatro embalses históricos, creados o ampliados para abastecer el antiguo lavadero de lanas del siglo XVIII. Las charcas interconectadas —Barrueco de Abajo, Barrueco de Arriba, Frasco Diez y Molinillo— conforman un sistema lacustre que sostiene la biodiversidad local y ha permitido el desarrollo de actividades como la pesca de la tenca y el funcionamiento de molinos harineros.
Las formaciones rocosas de Los Barruecos presentan uno de los catálogos más amplios de erosión sobre granito en Europa, proporcionando refugio no solo a la cigüeña blanca, sino también a otras especies. Además, la presencia de asentamientos humanos desde la prehistoria evidencia el valor estratégico de este entorno, tanto como punto de defensa como de aprovechamiento de recursos naturales. El Centro de Interpretación de Los Barruecos permite organizar recorridos por los diferentes recursos del monumento, facilitando la visita y el conocimiento de su riqueza ambiental.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





