
La intrahistoria de la entrevista con 'El Carnicero de Mondragón', el asesino al que no le conmovían los niños: "Te he estado observando, creía que eras una 'txakurra'..."
CRÓNICALa intrahistoria de la entrevista con 'El Carnicero de Mondragón', el asesino al que no le conmovían los niños: "Te he estado observando, creía que eras una 'txakurra'..."La muerte del terrorista Jesús Mari...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. CRÓNICALa intrahistoria de la entrevista con 'El Carnicero de Mondragón', el asesino al que no le conmovían los niños: "Te he estado observando, creía que eras una 'txakurra'... "La muerte del terrorista Jesús Mari Zabarte 'El Carnicero de Mondragón' rescata la crueldad de ETA. Esta es la historia de la entrevista que mostró la verdad de uno de los asesinos del niño José María Piris y otras 16 personas Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 11 comentariosEl etarra, Jesús Mari Zabarte, 'Carnicero de Mondragón' (2014), asesino de 17 personas, entre ellas el niño José María Piris.
CARLOS GARCÍA POZOÁngeles EscriváActualizado Sábado, 4 julio 2026 - 00:07"Te he estado observando atentamente en los últimos días", me dijo El Carnicero de Mondragón. "Creía que eras una txakurra (perra), una policía", agregó. Durante dos semanas, el jefe de fotografía del periódico Carlos García y yo, seguimos la pista a Zabarte y a una veintena de etarras.
Los detalles
Escruté los buzones colándome en las porterías de la calle donde pensaba que vivía, pregunté, localicé a su hermana que siempre me decía que no estaba en casa mientras él seguía nuestros movimientos por la ventana. Tenía 70 años y acababa de salir de prisión antes de tiempo, como los otros, gracias a la anulación de la Doctrina Parot por parte de los tribunales europeos. Hacía tres años del fin definitivo anunciado por la organización terrorista y nos preguntábamos cómo estaban a su regreso los etarras.
Si se sentían gudaris, juguetes rotos o marionetas letales derrotadas después de no haber podido abatir al Estado y de haberse visto infiltradas por las Fuerzas de Seguridad hasta extremos humillantes. Al final di con él en la Casa del Pueblo de Mondragón. Esperé durante horas a que saliera en la plaza desde la que se veían los montes en los que los etarras mantuvieron enterrado 532 días a José Antonio Ortega Lara.
No me permití sentir repulsión. Al fin y al cabo, a esas alturas ya llevaba más de 20 años relatando el terror de ETA y sus entresijos y ese trabajo no hubiese sido posible si no hubiese mantenido cierto distanciamiento. Mi preocupación era hacer las preguntas correctas para describirle tal como era y encontrar respuestas a planteamientos que nunca antes le habían sido realizados a un terrorista en esas circunstancias, a un asesino con 17 muertos y casi 700 años de condena que fue amnistiado por la democracia pero que prefirió seguir matando.
Qué dicen los expertos
El lugar estaba en penumbra. Me identifiqué con mi nombre y como periodista de EL MUNDO. Cuando salió de aquel local estrecho en el que ya no quedaba nadie, había decidido hablar, para disgusto de un amigo, militante en Sortu, que le hacía la vida más fácil tras sus 29 años en prisión y que pretendía impedirlo.
"Aquí pone que es una experta en terrorismo, que es una simpatizante policial... ", le iba advirtiendo a gritos por la calle su mientras consultaba la pantalla del teléfono.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





