
La lealtad del enemigo
Mundial de Fútbol | Ida y vuelta La lealtad del enemigoLas semifinales del Mundial pertenecen a los socios de siempre. Ese club exclusivo no acepta nuevos miembros. Para ellos, lo divertido de que jueguen tantos es que...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Mundial de Fútbol | Ida y vuelta La lealtad del enemigoLas semifinales del Mundial pertenecen a los socios de siempre. Ese club exclusivo no acepta nuevos miembros. Para ellos, lo divertido de que jueguen tantos es que ganan los mismosKylian Mbappé festeja el triunfo contra Marruecos, el 9 de julio.
DPA vía Europa Press (DPA vía Europa Press)Juan Villoro13 jul 2026 - 00:21CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceEsto, querido lector, es una correspondencia entre dos de las grandes plumas de las letras hispánicas. Martín Caparrós y Juan Villoro, amigos y fanáticos futboleros, iniciaron una conversación –íntima y pública al mismo tiempo– con la excusa de la celebración del Mundial de Qatar, en 2022. Ahora, cuatro años más tarde, retoman esa misma seríe, titulada ‘Un mundial de ida y vuelta’, para seguir con idéntica pasión el día a día de este otro Mundial que acogen EEUU, México y Canadá.
Los detalles
Martín querido:Gracias por tus buenos deseos y por rendirle tributo al Dr. Fleming, que me mantiene vivo. La gripe es una gran impostora.
Desde niños nos acostumbra a que la fiebre y los problemas respiratorios se alivian en siete días. Esa molestia nos libra de la escuela y luego del trabajo; sin embargo, anticipa algo mucho más grave: la pasión. Me refiero al sentido original de la palabra, que recuerdas en tu última carta: el camino hacia la muerte.
Sigo en el hospital, recordando a los personajes de La montaña mágica, que sólo abandonarán el cerco de la medicina si dejan de tener un silbido en el neumotórax, algo que puede durar tanto como la novela de Thomas Mann. Me pasó algo que dice mucho de la condición del aficionado. Tuve un delirio febril del que no recuerdo nada, pues hablaba dormido.
Qué dicen los expertos
Pero Sofía, mi esposa, registró todo. Yo estaba a cargo de un equipo y mis jugadores “tenían chispa pero rendían poco”, necesitaba hacer cambios y empecé a hablar en alemán, tal vez para contratar a un delantero del Borussia. Sofía me aconsejó que me relajara: “No puedo abandonar mi changarro”, dije, refiriéndome a mi cargo de imaginario director deportivo.
El fútbol es la otra vida que llevamos. Conozco tu método de trabajo y sé que tu interés por un tema puede empezar con una irritación o una molestia: los desperfectos te vuelven elocuente. Acostumbrado a eso, no presté demasiada atención a tus críticas a Argentina y al bienamado Messi, pero el partido contra Suiza te dio la razón.
En la Confederación Helvética, uno de cada siete habitantes es millonario, los edificios tienen escaleras especiales para que los gatos suban a su departamento y los trenes circulan con la puntualidad de un país de relojeros. En ese ámbito de bienestar, no parece necesaria la compensación del fútbol. Sin embargo, tienen una selección competitiva.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





