
La madera empleada para instrumentos musicales podría volverse ilegal
Hasta que los elefantes africanos y las tortugas carey estuvieron en peligro de extinción, los fabricantes de instrumentos usaron trozos de colmillo y caparazón por sus cualidades acústicas o decorativas. Esos animales...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Hasta que los elefantes africanos y las tortugas carey estuvieron en peligro de extinción, los fabricantes de instrumentos usaron trozos de colmillo y caparazón por sus cualidades acústicas o decorativas. Esos animales ahora están protegidos, pero muchos de los instrumentos más antiguos hechos con sus materiales, como violonchelos y fagotes, todavía se tocan en la actualidad. Es fácil imaginar los problemas que esto puede acarrear.
Un famoso altercado ocurrió en 2014, durante una campaña internacional contra el comercio de marfil. Funcionarios del Aeropuerto Kennedy de Nueva York confiscaron varios arcos pertenecientes a los músicos de cuerda de la Orquesta del Festival de Budapest porque tenían puntas de marfil, aunque fueron fabricados antes de que eso fuera ilegal. Posteriormente los arcos fueron devueltos, pero persisten las dudas sobre los materiales protegidos que fueron usados en la fabricación de algunos instrumentos.
Los detalles
Muchos músicos, por temor a sus instrumentos, que pueden costar decenas o cientos de miles de dólares, han retirado los materiales que ahora se consideran contrabando. Rafael Figueroa, el violonchelista principal de la Orquesta de la Ópera Metropolitana, por ejemplo, remplazó la punta de marfil original de su arco de 30. 000 dólares, de casi 100 años de antigüedad, por una de plata, y el cordal de palisandro de su violonchelo por uno de ébano.
"He escuchado tantas historias del horror de mis colegas sobre la confiscación de arcos, incluso de personas que tenían el papeleo correcto", dijo Figueroa. "Era casi imposible recuperarlos". No todas las piezas de un instrumento se pueden remplazar tan fácilmente como la punta de marfil de un arco.
El verano pasado, el gobierno brasileño causó pánico cuando propuso aumentar las protecciones internacionales para un árbol exótico de madera dura en peligro de extinción conocido como pernambuco, que se utiliza en la gran mayoría de los arcos de instrumentos de cuerda. Como resultado, miles de arcos de pernambuco podrían estar sujetos a confiscación en las filas de aduanas, lo que pondría de cabeza a una industria de giras orquestales que factura millones de dólares y obligaría a los músicos a considerar arcos fabricados con materiales alternativos, como la fibra de carbono. Sin embargo, la relación entre el pernambuco y la música no es la típica del consumo excesivo ambiental.
Qué dicen los expertos
Los principales consumidores de este recurso, los fabricantes de arcos, son quienes más se han esforzado por conservar la madera. En las últimas décadas, han trabajado para documentar las reservas legales y rastrear la procedencia de los arcos terminados, y han replantado árboles por millones. Chase Maggiano, restaurador de arcos en Rare Violins of New York y un firme conservacionista, dijo: "Para poner las cosas en perspectiva con respecto a la deforestación: por lo general, un solo fabricante de arcos en su vida va a usar aproximadamente un árbol de pernambuco".
Él y otros fabricantes de arcos lideraron la ofensiva contra el impulso de Brasil por aumentar las protecciones, convocando a músicos de todo el mundo, así como a investigadores ambientales. En la conferencia más reciente de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (también conocida como Cites), que se reúne para regular las especies en peligro de extinción cada dos o tres años, representantes de Estados Unidos y otras naciones persuadieron a Brasil de llegar a un acuerdo: en lugar de aumentar las protecciones en todos los ámbitos, ahora se requieren permisos gubernamentales estrictos para la mayor parte de la actividad comercial internacional del pernambuco, que incluye la venta o el comercio de arcos. La industria de las giras orquestales respiró con alivio.
Los músicos pueden continuar viajando como de costumbre con arcos de pernambuco. Sin embargo, la tranquilidad puede ser temporal. Se espera que el tema surja en la próxima reunión de Cites en 2028, con investigaciones actualizadas sobre el estado del árbol.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




