
La 'paz' que no salva a Trump
Acuerdo EEUU-IránLa 'paz' que no salva a TrumpEl acuerdo con Teherán pone fin a la crisis, pero deja al republicano frente a una economía debilitada, con aliados distanciados y un creciente desgaste electoral Compartir...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Acuerdo EEUU-IránLa 'paz' que no salva a TrumpEl acuerdo con Teherán pone fin a la crisis, pero deja al republicano frente a una economía debilitada, con aliados distanciados y un creciente desgaste electoral Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarEl presidente de EE. UU, Donald Trump, ayer, en cumbre del G-7 en Evian. LUDOVIC MARINAFPPablo Scarpellini Los ÁngelesLos ÁngelesActualizado Lunes, 15 junio 2026 - 22:52Acuerdo de paz Trump anuncia la reapertura completa del Estrecho de Ormuz el viernes y Macron reitera su "disposición a cooperar" con una misión internacional Nada le ha salido a Donald Trump como esperaba en Irán.
Más de tres meses después de lanzar un ataque coordinado con Israel sobre su principal enemigo en Oriente Próximo, Washington ha logrado alcanzar un acuerdo de paz con Teherán sin dejar resuelto ninguno de los objetivos con los que la Administración del republicano trató de justificar un ataque sin permiso del Congreso, ni respaldo de la OTAN ni un argumento lógico para justificarlo. El resultado es un fiasco considerable: el programa nuclear iraní sigue en pie, la división interna republicana es considerable y el descontento del estadounidense medio amenaza con infringir un castigo histórico a los conservadores en las urnas en los comicios de noviembre. Ahí quedan los elevados precios de la gasolina durante meses, alterando la marcha de la economía, y el peor índice de inflación en tres años a raíz del cierre del Estrecho de Ormuz.
Los detalles
El 4,2% del IPC de mayo es, para muchos, el resultado de un política fallida y una retahíla de promesas incumplidas. Durante meses, Trump no solo prometió no entrar en guerra bajo ningún concepto, sino que habló de una era dorada para Estados Unidos que traería riqueza y prosperidad para todos a unos niveles sin precedentes. La realidad ha resultado ser muy distinta.
La orden de atacar Irán del pasado 28 de febrero hizo saltar por los aires esa retórica y desató una espiral de malas noticias para Estados Unidos que se ha traducido en el peor índice de popularidad de Trump desde que asumió el poder en enero del año pasado. El 60% desaprueba su gestión, de acuerdo a la encuesta de YouGov, y más de la mitad de los estadounidenses cree que la guerra fue una mala idea desde el principio. El porcentaje ha ido descendiendo con el paso del tiempo.
Ahora la aprobación al conflicto no supera el 30%. Como suele ser habitual, Trump ha celebrado el acuerdo de paz como un triunfo personal, aunque la factura se antoja elevada, tanto en casa como a nivel internacional. Para empezar, por la humillación diplomática sin precedentes que supuso el rechazo de la OTAN a respaldar sus operaciones militares en el Estrecho de Ormuz.
Trump llamó personalmente a varios de los líderes europeos para tratar de liberar el embudo y se encontró con negativa tras negativa.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





