La ultraderecha británica explota un error policial en la muerte de un joven
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Contenido solo para suscriptoresLa ultraderecha británica explota un error policial en la muerte del joven Henry NowakAsesinato en SouthamptonLos agentes ignoraron los gritos de auxilio de un chico que había sido acuchillado Video Rafael RamosLondres. Corresponsal 03/06/2026 20:38 Actualizado a 04/06/2026 09:48 Esta trágica historia es en cierto modo como el caso de George Floyd en Minnesota en el 2020, pero a la inversa: la policía ignora los gritos de un joven blanco que dice que no puede respirar y le pone las esposas a pesar de haber sido acuchillado y yacer impotente en el suelo, mientras el asesino (que es de origen sij y al que cree) lo acusa de un ataque racista. Para cuando los agentes dan crédito a sus palabras, le examinan el cuerpo y se dan cuenta de que efectivamente tiene cinco navajazos, ya es demasiado tarde.
Once agentes de la policía de Southampton resultaron heridos en choques con radicales que protestaban por el trato a Henry NowakJUSTIN TALLIS / AFPHay que tener en cuenta el trasfondo, los hechos, las reacciones y las consecuencias políticas. El contexto son los diversos informes que hablan de un racismo institucionalizado en la policía británica, y la reciente normativa -como respuesta, y en el marco de las leyes de inclusión y diversidad- que conmina a los distintos cuerpos policiales del país a tratar a los sospechosos de manera diferente según su raza y grupo étnico. Un contrapeso a diversos incidentes, el más dramático de los cuales fue el asesinato del adolescente negro Stephen Lawrence en el sur de Londres en 1993 por un grupo de blancos de ultraderecha a quienes las autoridades trataron con guante blanco.
Los hechos puros y duros son que Henry Nowak, de 18 años, estudiante en la universidad de Southampton y según todos los relatos un buen chico, regresaba a las once de la noche a su casa después de una salida con sus compañeros del equipo de fútbol cuando tuvo la mala fortuna de que su camino se cruzara con el de Vickrum Digwa, un sij cinco años mayor que él, vestido con el tradicional turbante y los cuchillos ceremoniales que la ley autoriza llevar a los de esa comunidad, que le clavó cinco veces una navaja en diversas partes del cuerpo. Protestas en Southampton por la muerte de Henry NowakGareth Fuller / Ap-LaPresseLa familia del asesino, que vivía al lado, oyó la conmoción y se presentó en el escenario del crimen, y entre todos vendieron a los uniformados la historia de que había sido objeto de un ataque racista por parte del blanco que gemía caído en el suelo diciendo que no podía respirar, al tiempo que la madre se llevaba el arma homicida. Los policías se tragaron el cuento hasta el punto de ignorar las demandas de auxilio de la auténtica víctima.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





