
Las razones ocultas del bronceado. ¿Por qué seguimos queriendo estar morenos a pesar de lo malo que es para la piel? Según la sociología, nos compensa el riesgo
ActualidadLas razones ocultas del bronceado. ¿Por qué seguimos queriendo estar morenos a pesar de lo malo que es para la piel? Según la sociología, nos compensa el riesgoSi el bronceado ya no da estatus, no es escaso y...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. ActualidadLas razones ocultas del bronceado. ¿Por qué seguimos queriendo estar morenos a pesar de lo malo que es para la piel? Según la sociología, nos compensa el riesgoSi el bronceado ya no da estatus, no es escaso y además sabemos que envejece la piel, ¿por qué sigue siendo una de las pocas normas de belleza que apenas han perdido fuerza en los últimos 100 años?
SILVIA NIETO Actualizado Martes, 16 junio 2026 - 00:17 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar por emailGETTY IMAGES Dime qué llevas en el bolso y te diré quién eres. Destripamos los de cinco generaciones de españolas ¿Vértigo por entrar en los 50? Una experta que ya los ha recorrido te cuenta cómo exprimirlos y que no te expriman a ti Hay un momento concreto del año en que, a poco observadora que seas, asistes a un fenómeno la mar de curioso.
Los detalles
Mientras tú te debates sobre si enseñar o no pierna porque estás más blanca que un queso de Burgos macerado en lejía, empiezas a cruzarte con gente, sobre todo mujeres jóvenes, que jurarías llevan meses tostándose sobre una tumbona al sol del Caribe, con ese bronceado uniforme, de matices dorados que, ejem, cualquiera sabe que no se consigue de un día para otro. "¿De dónde han salido de repente esas tías perfectamente bronceadas? ", te preguntas con cierta frustración.
De ahí, in crescendo, a medida que nos adentramos en el calor primero y en el verano después, el mundo empieza a dividirse de forma dramática entre bronceados y paliduchos (que, exceptuando si son de origen oriental o es mi nuera Alex, suelen sentir gran envidia de los primeros), una situación que debería sorprendernos cuando sabemos -con todo el peso de la evidencia científica, y pese a la estupidez de algún cateto mediático- que el sol es el peor enemigo de la piel, lo que más la envejece y aumenta en proporciones estratosféricas el riesgo de cáncer. El 83% de los melanomas cutáneos diagnosticados en el mundo en 2022 fueron atribuibles a la exposición a radiación ultravioleta, según datos de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer. Tostarse al sol para después gastarse una pasta en rejuvenecer la pielLa paradoja -otra, en realidad- es que las que más bronce cultivan en sus cuerpos son quienes probablemente más dinero gastan en productos y tratamientos para el cuidado de la piel.
Quieren tener el aspecto de alguien que pasa todo el verano al sol y, al mismo tiempo, la piel de alguien que nunca se ha expuesto a él. Inevitable preguntarse entonces: ¿estamos bien de la cabeza? Formularé la pregunta de una forma mucho más polite: ¿por qué, a pesar de la evidencia médica, de que el bronceado ya no es el marcador de clase social que fue durante parte del siglo XX y de que casi todas las modas vinculadas a la estética corporal -desde la delgadez hasta el uso del maquillaje o el tamaño de las tetas- han dado mil vueltas durante un siglo, este sigue siendo deseado, practicado de forma sistemática y considerado el mejor aspecto posible por gran parte de la población?
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





