
Las secuelas psicológicas aún persiguen a las víctimas de la dictadura paraguaya
Asunci n, 26 jun (EFE).- Graciela Ben tez a n se angustia cuando recuerda la violenta detenci n de su padre Derlis Ben tez, en 1972, a manos de las fuerzas represivas de la dictadura de Alfredo Stroessner, quien gobern...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Asunci n, 26 jun (EFE). - Graciela Ben tez a n se angustia cuando recuerda la violenta detenci n de su padre Derlis Ben tez, en 1972, a manos de las fuerzas represivas de la dictadura de Alfredo Stroessner, quien gobern el Paraguay con pu o de hierro entre 1954 y 1989. "Pens que era un secuestro", dijo a EFE la mujer tras participar en un conversatorio en el Museo de las Memorias de Asunci n -un sitio que busca preservar en el tiempo los abusos del llamado 'Stronato'-, en el marco del D a Internacional en Apoyo de las V ctimas de la Tortura, establecido por Naciones Unidas en 1997.
El hecho ocurri en una calle de la ciudad de Encarnaci n, capital del sure o departamento de Itap a, donde el padre de Graciela era intendente (alcalde) y miembro del tradicional Partido Colorado, que gobernaba junto a Stroessner. El pol tico cay en desgracia despu s del asesinato de una persona que era allegada al dictador. Adem s, hac a parte de una facci n del partido cr tica con Stroessner, un extremo que lo transform de inmediato en uno de los sospechosos del crimen.
Los detalles
Un d a, y sin que supiera de qu se le acusaba, agentes lo subieron a la fuerza en una de las temidas patrulleras rojas de la Polic a y desapareci durante a o y medio. En una c rcel de Asunci n, a m s de 370 kil metros de Encarnaci n, el hombre fue v ctima de torturas de las que poco habl con su familia, aunque dej escritas en un diario. "Sent muchas cosas", a adi Graciela con dolor sobre el suceso que trastoc para siempre la vida de su familia y que la convirti en una v ctima indirecta de tortura.
Tras dejar la prisi n sin que se conocieran detalles de la investigaci n, Derlis fue desterrado de la ciudad de Encarnaci n, a la que no pod a volver sin un salvoconducto firmado por el ministro de Interior de la poca, y le fue negado regresar a la vida pol tica. Se instal en Luque, una urbe cercana a la capital paraguaya, donde tuvo que reinventarse para subsistir. "Cada vez que le ve a subirse en un veh culo yo pensaba que iba preso de nuevo", apunt Graciela con dolor en el rostro sobre aquella etapa.
Consultada sobre si todav a experimenta da o psicol gico por la detenci n de su padre respondi con un parco s , pese a que han pasado 54 a os de aquel momento. Y luego explic : "Los 34 a os de dictadura fueron de educaci n para dos o tres generaciones que crecimos en el silencio, ten amos que callarnos y aceptar, as crecimos y hoy, como adultos, seguimos siendo as . Tenemos que trabajar mucho para salir de ese cerco donde la dictadura nos introdujo desde ni os".
Qué dicen los expertos
El presidente del Mecanismo Nacional de Prevenci n de la Tortura de Paraguay, Óscar Ayala, indic a EFE que la denuncia y el monitoreo regular de los sitios de encierro, como prisiones o albergues, son clave para "obligar al Estado" a cumplir con sus obligaciones internacionales en materia de respeto a los derechos humanos. "Eso supone, finalmente, fortalecer las instituciones de derechos humanos y, fundamentalmente, transformar las pr cticas del Estado. Esto, desde luego, no es una tarea muy sencilla, no es una tarea mec nica", apunt .
En su informe 'Ventanas Abiertas', de febrero de 2023, la ONG Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Copdehupy) denunci que al menos 19. 862 personas fueron detenidas en el marco de la represi n del 'Stronato' entre 1954 y 1989. De este total, solo 90 personas apuntaron no haber sido torturadas durante el cautiverio.
El n mero de personas a las que se violaron los derechos de manera directa e indirecta durante el mandato de Stroessner, siempre de acuerdo al informe, se eleva a 128. Una de ellas fue Derlis Ben tez, quien muri sin encontrar reparaci n pese a que antes de ser torturado integr el aparato del Estado Stronista. Otra, aunque de manera indirecta, fue su hija Graciela.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




