
Las vacas marrones dan leche con chocolate
Mundial de Fútbol | Ida y vuelta Las vacas marrones dan leche con chocolateLos gringos están tan orgullosos como tú, Martín, de tener a Messi. Son tan ignorantes en materia futbolística que la cadena Fox tuvo que poner...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Mundial de Fútbol | Ida y vuelta Las vacas marrones dan leche con chocolateLos gringos están tan orgullosos como tú, Martín, de tener a Messi. Son tan ignorantes en materia futbolística que la cadena Fox tuvo que poner un anuncio advirtiendo que el 10 no juega para Estados UnidosEl argentino Lionel Messi lucha por el balón con Fares Chaibi durante el primer partido de Argentina en el Mundial, contra Argelia. Reed Hoffmann (AP Photo/Reed Hoffmann)Juan Villoro18 jun 2026 - 12:39CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceEsto, querido lector, es una correspondencia entre dos de las grandes plumas de las letras hispánicas.
Martín Caparrós y Juan Villoro, amigos y fanáticos futboleros, iniciaron una conversación –íntima y pública al mismo tiempo– con la excusa de la celebración del Mundial de Qatar, en 2022. Ahora, cuatro años más tarde, retoman esa misma seríe, titulada ‘Un mundial de ida y vuelta’, para seguir con idéntica pasión el día a día de este otro Mundial que acogen EEUU, México y Canadá. México, 17 de junio, 2026Martín querido:Después de una “pausa de hidratación”, retomamos la correspondencia.
Los detalles
Creo que exageras en tu crítica a Luca Zidane. El pobre está obligado a jugar con máscara, incomodidad que lo perjudica por partida doble porque es el portero más apuesto del Mundial y no puede mostrar su divino rostro. Es cierto que fue endeble en algunas jugadas, pero despejó en forma espectacular el mejor tiro de Messi.
También a mí me impresionó la imagen del genio en los minutos finales, cuando ya no jugaba; sentado en el césped, tenía la mirada del niño que avista por primera vez el río Paraná. No parecía afectado por su hazaña (los tres goles con los que empató el récord de Klose); tampoco parecía repasar sus malas decisiones (la evasión de impuestos en España, el saludo a Trump, la promoción del Mundial en Arabia Saudí). El mejor futbolista del mundo estaba al margen de sí mismo.
Era, de nuevo, el chico que mira el río Paraná. Es posible que su secreto radique en la capacidad de abstraerse. En su último cuento, Borges narra la historia de un erudito que hereda la memoria de Shakespeare; tiene en su mente los recuerdos del maestro, pero son tan simples como los de cualquier persona; lo sorprendente es lo que el bardo “ejecutó con ese material deleznable”.
Qué dicen los expertos
Ser Shakespeare (o ser Messi) es banal. Lo milagroso es que la genialidad se sustente en alguien común. Los enemigos de la épica aseguran que Messi debió recibir roja directa por la plancha que cometió en el minuto 31.
Fue un gesto accidental pero rudo: merecía amarilla, pero el árbitro polaco, que no ha leído “La memoria de Shakespeare”, ignoraba que el fenómeno merece un trato normal. El VAR invalidó dos goles que en otros tiempos habrían sido legítimos y estupendos.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





