
Los psicólogos, sobre el intrusismo de la terapeuta de la familia Andic en el ‘caso Mango’: “Intervenir en la salud mental no consiste en escuchar, hay que detectar señales de riesgo”
Terapeuta, consejera y ahora también una de las testigos clave de la investigación judicial por la muerte de Isak Andic, fundador de Mango. La caída del empresario catalán ha estado en la boca de muchos desde que...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Terapeuta, consejera y ahora también una de las testigos clave de la investigación judicial por la muerte de Isak Andic, fundador de Mango. La caída del empresario catalán ha estado en la boca de muchos desde que comenzaron las acusaciones contra su hijo Jonathan, la única persona que le acompañaba en ese fatídico día en el que cayó por la única pendiente de todo el sendero que podía ser mortal. Durante el estudio del caso, las autoridades policiales han observado que existían desacuerdos económicos entre padre e hijo que intentaron solucionarse con la ayuda de una terapeuta; en este caso, la de Júlia Lüderwalt, una profesional que habría trabajado también para otras familias adineradas de España como la de Urdangarin-Borbón.
Pero el sector desconoce realmente las prácticas o herramientas que usaba en consulta Lüderwalt, ya que, según la investigación preliminar del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña (COPC), la mujer no está registrada en ningún colegio profesional español. Esto ha generado la sospecha de que podría haber cometido un delito de “intrusismo laboral” y de “mala praxis”. Por estas sospechas, el COPC ha abierto una investigación para determinar si la ayuda profesional de Lüderwalt ejercía sin cumplir con los requisitos establecidos.
Los detalles
Pero, ¿por qué el intrusismo laboral de la terapeuta de la familia Andic puede ser un peligro para la profesión? Beatriz Fernández Moreno, psicóloga sanitaria y docente en el Instituto Europeo de Psicología Positiva (IEPP), ha hablado con Infobae para desgranar las implicaciones éticas y legales de los psicólogos. ¿Qué diferencias hay entre un psicólogo, un mediador y un terapeuta?
Para comprender de manera sencilla la importancia de esta investigación, hay que separar el término de terapeuta del de psicólogo. Y es que este último “hace referencia a una profesión para la que se exige una titulación universitaria oficial”, explica Fernández Moreno. Pero además, la condición de colegiado crea el escenario de que cualquier persona pueda “comprobar su identidad y su pertenencia a un colegio profesional, y dispone de una vía para plantear una consulta o una reclamación deontológica”.
No obstante, este es solo el primer paso, pues “estar colegiado como psicólogo no convierte automáticamente a alguien en psicólogo sanitario”, explica. Así, todo aquel profesional que quiera intervenir sobre la salud psicológica de un paciente “necesita, además del Grado o la Licenciatura, la habilitación sanitaria correspondiente”. En España existen dos caminos distintos que habilitan al profesional “para ámbitos de actuación diferentes”.
Qué dicen los expertos
Por un lado, se encuentra el Máster Universitario en Psicología General Sanitaria, “que nos brinda la habilitación sanitaria con la cual podríamos ejercer en la práctica privada”, aclara. Mientras que por el otro se puede obtener el título de Psicólogo Especialista en Psicología Clínica, conocido como PIR, y que sirve para “obtener una plaza en el sistema público de salud”. Igualmente, cualquiera que quiera ejercer en el área de la familia debe pasar por este proceso.
De este modo, “si la persona realiza terapia, evaluación o intervención sobre la salud mental de una pareja o de una familia, debe ser psicóloga y contar con la habilitación sanitaria adecuada”. En cambio, frente a la estricta regulación de la psicología, el terapeuta carece de un marco normativo claro, favoreciendo un vacío legal y de control deontológico. Fernández Moreno determina que el término de ‘terapeuta’ “por sí solo no permite saber qué carrera ha estudiado la persona, si cuenta con una habilitación sanitaria, si ha recibido formación clínica reglada o si está sometida a un sistema profesional de control”.
Esto no significa que todo terapeuta carezca de preparación y de una base rigurosa, pero al final, “el término aislado no ofrece esas garantías”. En el caso de que ejerza un papel de mediador, como es el caso de Júlia, también se debe “atender a los requisitos específicos de formación y acreditación de la normativa”, afirma la psicóloga clínica. Además, este profesional “no hace terapia ni decide quién tiene razón, sino que facilita una negociación y comunicación para que las partes puedan construir sus propios acuerdos“La responsabilidad de un psicólogo va mucho más allá de escuchar y acompañar en el proceso terapéutico”Beatriz Fernández Moreno sostiene, de igual manera, que “intervenir en la salud mental no consiste simplemente en escuchar, desarrollar herramientas y pautas, o tener facilidad para conectar con las personas”.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




