Álvaro Uribe Vélez le lanzó pulla a la campaña de Abelardo de la Espriella y arremetió contra los influencers que “destruyen la democracia”: “Posan de asesores de Milei, creen que calumniar es válido”
Álvaro Uribe Vélez volvió a entrar en la discusión sobre el papel de los influenciadores políticos en las campañas presidenciales de 2026 con un mensaje publicado en su cuenta de X, en el que advirtió sobre el impacto...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Álvaro Uribe Vélez volvió a entrar en la discusión sobre el papel de los influenciadores políticos en las campañas presidenciales de 2026 con un mensaje publicado en su cuenta de X, en el que advirtió sobre el impacto que algunos creadores de contenido tienen en el debate público y en la democracia. El exmandatario aseguró que existen influenciadores “buenos” y “sinceros” que “ayudan a la libertad”, pero cuestionó a otros que, según dijo, “destruyen la democracia”, “posan de asesores de Milei” y consideran que “calumniar es válido en la política”. En ese mismo mensaje mencionó directamente a Santiago Giraldo y habló de “los parecidos pagados por campañas”.
La publicación de Uribe se produjo en medio de la creciente discusión sobre la participación de influenciadores digitales en las estrategias de comunicación electoral de los candidatos presidenciales. Santiago Giraldo, mencionado por el expresidente, es un creador de contenido político que ha participado activamente en debates sobre la campaña presidencial de 2026 de Abelardo de la Espriella y que ha difundido contenidos relacionados con sectores de derecha y con discusiones sobre el llamado “petrouribismo”. El debate sobre los influenciadores políticos tomó fuerza este año luego de que diferentes campañas presidenciales incorporaran creadores de contenido como parte de sus estrategias digitales.
Los detalles
Según medios como el expediente, entre enero y marzo de 2026 las campañas presidenciales destinaron 2. 716 millones de pesos a pauta digital, y parte de esos recursos terminó en manos de influenciadores encargados de amplificar mensajes, atacar adversarios y mover narrativas políticas en redes sociales. El fenómeno atraviesa distintas corrientes ideológicas.
Campañas de izquierda, derecha y centro cuentan hoy con activistas digitales y creadores de contenido que publican mensajes alineados con sus candidatos. Según El Expediente, muchos de ellos son contratados de manera mensual y funcionan como una forma de publicidad política adaptada al lenguaje de plataformas como TikTok, Instagram, X y YouTube. El caso de Iván Cepeda aparece como uno de los más visibles dentro de esa dinámica.
Según el material citado, el candidato del Pacto Histórico ha impulsado la circulación de sus mensajes a través de redes de apoyo e influenciadores cercanos a su proyecto político, sin recurrir de manera prioritaria a la pauta tradicional. Algo similar ocurre con la campaña de Abelardo De La Espriella. Según el texto fuente, su estrategia digital se apoya en activistas que difunden contenidos en redes y posicionan narrativas sobre supuestos vínculos entre sectores del uribismo y del petrismo.
Qué dicen los expertos
Mientras tanto, el candidato mantiene públicamente una distancia frente a los mensajes más agresivos difundidos por algunos de esos perfiles. Uno de los episodios que alimentó esa discusión ocurrió el 5 de mayo de 2026. Según La Silla Vacía, seguidores de la campaña de De La Espriella promovieron en grupos de WhatsApp una iniciativa para pedirle al procurador general Gregorio Eljach la suspensión del ministro del Interior, Armando Benedetti.
La narrativa se expandió rápidamente en redes sociales. De acuerdo con La Silla Vacía, Santiago Giraldo, Vincent Ramos y Miguel Zárate difundieron videos en los que sostenían que Benedetti estaría acercándose políticamente a la campaña de Paloma Valencia. Los influenciadores se apoyaron en dos hechos: unas declaraciones de Benedetti sobre una eventual segunda vuelta presidencial entre Valencia e Iván Cepeda y una publicación de Semana sobre Ángela Benedetti, hermana del ministro, quien habría expresado simpatía electoral hacia la candidata del Centro Democrático.
A partir de esos elementos, comenzaron a circular contenidos que sugerían que Benedetti estaba entrando en la campaña de Valencia. El ministro respondió calificando a los activistas como “bodegueros criminales” y lanzó una frase que generó nuevas reacciones: “Cuidado y se jode esto. Cuidado y la muerte gana”.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




