
María Gabriela Tomassoni, “Mamá Construye”: quién es la influencer de la construcción que potencia el rol de la mujer en oficios
En el marco de las conversaciones realizadas para “Educación y Empleabilidad: Informe nacional sobre demanda laboral, formación y capacitación para la transformación productiva” de la solución integral educativa Ticmas...
Surgen avances clave en el escenario mundial. En el marco de las conversaciones realizadas para “Educación y Empleabilidad: Informe nacional sobre demanda laboral, formación y capacitación para la transformación productiva” de la solución integral educativa Ticmas para la CAF; hablar de la importancia de los oficios en un mundo de velocidades inauditas y de IA en lo cotidiano, se volvió clave. María Gabriela Tomassoni, más conocida como “Mamá Construye” tiene un perfil educativo sobre el mundo de la construcción que va desde un pequeño arreglo hasta remodelaciones más complejas. “Es una verdadera influencer de la construcción y entre sus múltiples roles está el de potenciar a la mujer en el sector”, destacó Patricio Zunini para empezar el diálogo.
Construir el detrás de escena “La construcción no tiene género, es más, casi nada lo tiene hoy. Yo trato de mostrar lo que hago y de explicarle a la gente lo más didácticamente posible cómo se hacen las cosas”, señaló Tomassoni y resaltó la necesidad que existe de entender el oficio qué es lo que ocurre en el proceso, con cada material y herramienta. Sobre su día a día, planteó que suele trabajar sola en la obra: “Hay veces que tengo otros colaboradores u otros rubros que trabajan conmigo y a lo mejor estoy haciendo algo que creo que puede ser interesante de mostrar.
Los detalles
Así que monto un trípode viejo barato y cascoteado, con el mismo teléfono con el que uso habitualmente, sin ningún guión, sin ningún set, sin ninguna iluminación en particular, sin nada. ”“Trato de no tener que editar, porque después de muchas horas de trabajo, llegar a casa y sentarme a editar tampoco es algo que me divierta. Ninguno de los contenidos que genero tienen nada de profesional ni de cuidado, sino que son lo que se ve.
Una persona trabajando en la obra con la herramienta en la mano, con polvo, con suciedad, con lo que la obra implica, frente a una cámara, nada más”, aseguró. Mujeres en obra “Según la UOCRA somos el 5% del total del mundo de la construcción. No sé si seremos el 5, el 6, el 4, el 8, la verdad es que cada vez hay más mujeres trabajando en rubros de la construcción, ya sea electricistas, plomeras, carpinteras, gasistas, soldadoras, herreras.
Las mujeres nos fuimos dando cuenta, las mujeres en general vamos ocupando todos los espacios que nos dejan libres, como que nos vamos acomodando, vamos poniendo la cola así como contra la estufa y nos vamos adueñando de esos espacios y cada vez sin pedir permiso y ya casi sin ningún respeto”, planteó Tomassoni. Y aseguró que “los oficios de la construcción hoy son mucho más amigables” producto de ciertos avances tecnológicos. “Las mujeres en obra levantamos bolsas de 50 kilos y hace unos 4 años empezamos a hacer un proyecto de ley para que las bolsas de cemento y de adhesivos en vez de 50 vengan de 25.
Qué dicen los expertos
Este año finalmente fue ley y todas las bolsas de cemento son de 25 y no de 50”, celebró. Además destacó que no se trataba de no poder levantar los 50 kilos sino que también tenía que ver con cuidar a los hombres: “Nos dimos cuenta que todos los albañiles tienen una vida útil muy cortita porque como el esfuerzo físico es tan importante y tan poco cuidado a los 50 años un albañil que trabaja desde los 15 o 20 sus articulaciones, su cuerpo ya no responde de la misma manera. ”Tomassoni tiene muy en claro que el género no frena sus intereses, y relató que viene de una familia de mujeres poderosas, donde su tía fue directora general de Michelin de Argentina, su madre policía y que ella empezó “trabajando en una gomería y seguí trabajando en rubros netamente masculinos durante toda la vida y cuando me dediqué a la construcción no pensé que iba a haber un condicionante porque fuera mujer porque de hecho todos podemos hacer todo, lo único que tenemos que hacer es tener ganas de hacerlo y aprender cómo”.
Conocimiento entre generaciones“Creo que el conocimiento que no se comparte no sirve para nada. Nunca fui muy pedagógica en la vida, pero sí me gusta compartir lo que sé y que al otro le pueda servir”, planteó Maga que además aprendió junto a su abuelo el oficio y luego junto a su marido que estudió en la escuela técnica. Sobre el estado de la educación hoy, con respecto al mundo de la construcción, Tomassoni reflexionó: “Soy un animal político y me interesa mucho todo lo que pasa y también veo las cosas que van pasando.
Pasa que el albañil, el plomero, el carpintero de los 50, de los 60, de los 70 esperaba que sus hijos tuvieran una educación superior a la que ellos tuvieron y también que pudieran tener un futuro diferente porque conocen del esfuerzo y del sacrificio de este tipo de trabajos. Entonces lo que esa gente hizo fue esforzarse mucho para que sus hijos pudieran tener un nivel de estudio superior, pero como si fuera que el profesional tuviera no sé, como más renombre que una persona que solamente tenía un oficio”. Este salto de pasar el oficio entre generaciones, “hizo que hubiera menos recambio y en los 90 con la destrucción masiva de la escuela técnica se terminó de forjar esta falta de oficiales que es requerida hoy.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





