
Mujer joven, con estudios y que hable el idioma: el perfil preferido por los ciudadanos en el rol de agentes de migración
InmigraciónMujer joven, con estudios y que hable el idioma: el perfil preferido por los ciudadanos en el rol de agentes de migraciónUn estudio hecho con miles de personas de 36 países muestra también los atributos menos...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. InmigraciónMujer joven, con estudios y que hable el idioma: el perfil preferido por los ciudadanos en el rol de agentes de migraciónUn estudio hecho con miles de personas de 36 países muestra también los atributos menos deseados: que sea musulmán, venga por razones económicas o tenga una discapacidadImagen de la reciente regularización extraordinaria de inmigrantes. En este caso, colas en La Farga de L'Hospitalet, en Barcelona. GIANLUCA BATTISTAMiguel Ángel CriadoMadrid - 27 may 2026 - 20:13CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceSi un inmigrante quiere ser aceptado en el país al que llega, debe ser una mujer joven, con una alta cualificación y que venga ya con un buen trabajo.
También puntúa que hable el idioma y sea de la religión dominante de la sociedad de acogida. Ese es el retrato ideal que resulta de un amplio estudio publicado en Science Advances, en el que miles de participantes de decenas de países eligieron entre una treintena de atributos. Este perfil idealizado también tiene su reverso: los menos aceptados son los que proceden de países musulmanes, vienen por razones económicas, entraron de forma irregular o tienen alguna discapacidad.
Los detalles
“Los participantes en los experimentos tenían que imaginar que eran oficiales de inmigración que tenían que seleccionar a inmigrantes para ser admitidos”, cuenta el investigador de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) y primer autor del estudio, Marco Aviña. Se trata en realidad de un metaanálisis, de una revisión de otros trabajos. Aviña y su grupo reunieron un centenar de investigaciones en las que participaron un total de 142.
817 personas de 36 países. Todos los experimentos tienen un diseño similar. “Generalmente, se les presentan dos perfiles de inmigrantes uno junto al otro que varían en función de sus atributos como la edad, el género, la educación y tenían que decidir a quién aceptaban”, detalla Aviña, un inmigrante mexicano que creció y se formó en Canadá.
En los atributos demográficos, hay una ligera preferencia, pero generalizada, por las mujeres frente a los hombres y por los jóvenes frente a los mayores. Incluso la discapacidad puntúa en contra, aunque Aviña aclara enseguida que son solo unos pocos estudios los que preguntaban por esta característica. En cuanto a los datos socioeconómicos, se produce una paradoja.
“Típicamente, los participantes seleccionan a los inmigrantes que ellos creen que van a aportar, que van a ser más beneficiosos”, dice el investigador de Harvard. De ahí que prefieran a los que llegan con una alta cualificación. Pero las sociedades de acogida tienden a necesitar mano de obra no cualificada para cubrir los huecos que no llenan los nacionales.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





