
Perú, Brasil y ahora Argentina: el olimpo sudamericano reservado para las remontadas que desafiaron la historia en los Mundiales
La historia de los Mundiales suele reservar un lugar privilegiado para las selecciones capaces de desafiar la lógica cuando todo parece perdido. Remontar una desventaja de dos goles en una Copa del Mundo es una proeza...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. La historia de los Mundiales suele reservar un lugar privilegiado para las selecciones capaces de desafiar la lógica cuando todo parece perdido. Remontar una desventaja de dos goles en una Copa del Mundo es una proeza que muy pocos equipos han conseguido a lo largo de casi un siglo de competencia. En Sudamérica, apenas tres selecciones pueden presumir de semejante hazaña: Brasil, Perú y, desde ahora, Argentina.
La clasificación de la ‘albiceleste’ a los cuartos de final del Mundial 2026 la incorporó a ese selecto grupo. En los octavos de final, el vigente campeón del mundo parecía despedirse prematuramente del torneo cuando Egipto tomó una sorpresiva ventaja de 2-0 en Atlanta. Sin embargo, el equipo de Lionel Scaloni reaccionó con personalidad.
Los detalles
Cristian Romero descontó antes del descanso, Lionel Messi igualó el marcador y, cuando todo hacía pensar en un tiempo suplementario, Enzo Fernández apareció en los minutos finales para sellar el 3-2 definitivo y consumar una remontada que ya forma parte de la historia de los Mundiales. Ese triunfo permitió que Argentina compartiera un registro que durante décadas solo pertenecía a Brasil y Perú. La primera selección sudamericana en lograr una remontada de ese calibre fue el ‘scratch’, que en Francia 1938 revirtió un 2-0 frente a Suecia para imponerse por 4-2 y avanzar a las semifinales.
Tuvieron que pasar 32 años para que otro combinado del continente repitiera semejante proeza. En México 1970, la ‘blanquirroja’ escribió una de las páginas más memorables de su historia al derrotar por 3-2 a Bulgaria luego de empezar el partido con una desventaja de dos goles. Lejos de bajar los brazos, el conjunto dirigido por Didí reaccionó con las anotaciones de Alberto Gallardo, Héctor Chumpitaz y Teófilo Cubillas para conseguir una victoria inolvidable que encaminó su clasificación a los cuartos de final.
Aquella remontada simbolizó el carácter de una generación irrepetible. Perú alcanzó los cuartos de final tanto en México 1970 como en Argentina 1978 y, entre ambas campañas mundialistas, conquistó la Copa América de 1975, consolidándose como una de las selecciones más competitivas del continente. Fue la década dorada del fútbol peruano, aquella en la que la ‘bicolor’ jugaba de igual a igual frente a las grandes potencias y dejaba actuaciones que trascendían fronteras.
Qué dicen los expertos
Por ello, más allá del enorme mérito de Argentina, su reciente remontada también revaloriza la magnitud de la gesta peruana. Durante más de cinco décadas, la ‘blanquirroja’ permaneció junto a Brasil como la única selección sudamericana capaz de revertir un 2-0 en una Copa del Mundo. Hoy, ese exclusivo olimpo del fútbol continental tiene un tercer integrante.
La selección peruana, venida a menosEse pasado glorioso contrasta con la realidad que atraviesa actualmente el fútbol peruano. El exitoso ciclo de Ricardo Gareca terminó siendo una isla dentro de un panorama marcado por la irregularidad y la falta de planificación. Bajo el mando del técnico argentino, Perú volvió a disputar una Copa del Mundo después de 36 años, alcanzó la final de la Copa América 2019 y recuperó la competitividad que había perdido durante décadas.
Sin embargo, tras su salida, la selección regresó a aquellas noches grises. Ahora, la responsabilidad recae en Mano Menezes. El entrenador brasileño asumió el desafío de reconstruir una selección golpeada futbolísticamente, pero que aún conserva el recuerdo de aquellas gestas que la llevaron a competir entre las mejores del mundo.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





